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Resumen

Quico Rivas

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Me ha llamado Javier Baldeón y me ha dicho que Quico Rivas ha muerto hoy a primera hora. Acababa de celebrar una gran fiesta en Sevilla  para anunciar que dejaba para siempre la crítica de arte y para juntarse con los amigos. Insistió mucho para que fuese, creo que él sabía ( en realidad estoy seguro) que se moría y quería despedirse de los amigos. Por eso insistió tanto para que fuese. Pero no podía ir tengo demasiado trabajo. Ahora me arrepiento. Ahora iría y dejaría todo lo que tuviese que hacer.

Quico era el mejor de los amigos. Su modo de entender el arte era como el mío.

Lo siento mucho. Le echaré mucho de menos. Descanse en Paz.

01/06/2008 22:50. Autor: pepe-cerda. #. Hay 1 comentario.

Andrea Pazienza

Esto es a lo que yo llamo un genio. Pero para el mundo del arte era sólo un dibujante de tebeos. Murió a los treinta y dos años.

03/06/2008 08:39. Autor: pepe-cerda. #. Hay 4 comentarios.

Hago cuentas y me salen rosarios.

Tabla comparativa del precio del barril de petroleo y precio del litro de gasoleo

 

 

 

 

 

 

 

Año 2000

 

02 de Junio de 2008

 

 

 

 

 

 

 

Cambio U.S. Dólar $  - Euro €

 

1,2

 

Cambio U.S. Dólar $  - Euro €

 

0,643

 

 

 

 

 

Precio barril de petroleo

60 $ = 72,00 €

 

Precio barril de petroleo

125,57 $ = 80,74€

 

 

 

 

 

Precio de 1 litro de gasoleo

0,65 €/Lt.

 

Precio  de 1 litro de gasoleo

1,308 €/Lt.

 

 

 

 

 

 

 

Subida precio del barril de petroleo de 72,00 € a 80,74 € = 11,21 %

 

 

 

 

 

 

Campamante08

Subida precio del litro de gasoleo de 0,65 € a 1,308 € = 100,12 %

 
20/06/2008 02:45. Autor: pepe-cerda. #. Hay 2 comentarios.

Actividad antieconómica.

He pasado la tarde limpiando los cientos de pinceles sucios y resecos que se han ido acumulando  pegados al fondo en las decenas de botes con el disolvente evaporado desparramados por el estudio. Limpiar pinceles es lo primero que hice en el oficio cuando comencé a ayudar a mi padre. Lo hago muy de ciento a viento. Puede que haga más de un par de años que no lo hiciese a fondo, como hoy. Cuando lo hago lo hago por una especie de catarsis, de purificación, de recordar dolorosamente quién fui. Es muy raro que tire un pincel por viejo que sea. Me ocurre un poco como a mi madre con el pan. Un pincel no se tira. Aunque sea antieconómico, aunque cueste más el tiempo y el disolvente que el pincel.

 

El proceso, además de trabajoso, tiene cierta complicación. Primero se los ha de dejar, a los de óleo, a remojo en un bote con acetona para que la pintura reseca se reblandezca. Pero se ha de tener cuidado para que no estén demasiado tiempo para que el pelo no se queme y se reseque en exceso. Después se han de enjuagar en un bote amplio relleno de aguarrás puro con un colador grande en el fondo. Al  restregar los pinceles sobre la áspera y permeable superficie del colador sumergido los jirones de pintura reblandecida por la acetona se desprenden del pelo y quedan flotando en el aguarrás como si de una sopa minestrone multicolor se tratase. Tras esta operación se han de secar con una toalla vieja y sumergir en otro recipiente con agua jabonosa, volver a secar y de ahí a la pila del fregadero.

 

Ahora es cuando empieza la verdadera limpieza. Con un buen pedazo de Jabón de tajo, de los que antes se empleaban para lavar la ropa en los lavaderos, se ha de enjabonar uno a uno, para luego restregarlos contra la palma de la mano hasta que “tome el jabón” y la espuma salga blanca y abundante. Este proceso dura unos minutos con cada uno y me permite reconocerlos.

 

Sí, los reconozco a todos. Reconozco, por supuesto, los que me regaló mi padre cuando empecé a pintar solo los aparatos de feria. Recuerdo como me entregó, solemne, un envoltorio de lona con los pinceles que él creía necesarios e imprescindibles para ganarme la vida. Sobre todo uno de pelo largo de marta que usaba para perfilar las figuras con negro sintético de Titanlux diluido lo justo para que fluyera y no goteara. Reconozco a las brochas de pelo sintético y negro, de una marca ya ilegible, pero que recuerdo portuguesa, ya que mi padre se refería a ellas como “las portuguesas” y que apreciábamos mucho porque permitían, por su relativa dureza y ductivilidad, matizar y difuminar el esmalte sintético  en el escaso tiempo del que se disponía antes de que “cogiera mordiente” y ya no se pudiera.

 

Los pinceles de “meloncillo”, casi siempre de marca Escoda, casa a la que aún sigo comprando, que no son ni duros ni blandos y que se comportan estupendamente. Los de mango largo comprados en Marín, en París, y que eran con los que pintaban de pie los decorados los escenógrafos. Las paletinas de oreja de buey para rotular, cuadradas y redondas, según para el tipo de letra que se quisiese rotular. Alguna paletina de “Carrá”, de pelo muy largo y negro, redonda en la vitola y cuadrada la punta del pincel, que empleaban los rotulistas valencianos y catalanes cuando venían a rotular en las ferias de muestras porque cargaba más pintura y se podía rotular más tiempo al “primer toque”. Eran ideales para escribir rótulos con  lo que entonces se llamaba “letra americana”.

Los de “petit gris”, o tejón, y con virola de pluma, excelentes para la acuarela. Los primeros me los regaló Fracois Bard en la Casa de Velázquez...

 

Y así he pasado la tarde despellejándome las manos con los disolventes y los jabones. Poniendo en orden los pinceles, mis recuerdos y mi cabeza. Al intentar razonar sobre la sinrazón de perder el tiempo limpiando paletinas de rotular en la época de los ploters y los vinilos, me he dado cuenta que mi mundo no existe más que en mí. Que a nadie le importa. Que la Unión Europea prohibirá a partir del 2010 la venta de disolventes y pinturas sintéticas. Que por normativa todas serán “al agua”, y acrílicas. Que mi oficio, el que aprendí de niño, el de ilustrador rotulista, ya no existe. Que el oficio de pintor ya no tiene sitio, ya no es necesario.

 

 

 

27/06/2008 00:53. Autor: pepe-cerda. #. Hay 9 comentarios.

Del oficio, del vicio y de la fe del empleado.

Vaya por delante una aclaración o aviso: el que esto escribe es un pintor. Entiéndase la palabra pintor aplicada a mi caso del modo siguiente: soy un pintor porque vivo y veo el mundo a través de la pintura. No soy un fabricante de imágenes más o menos artísticas, ni tan siquiera un hacedor de cuadros; soy, repito, un pintor y esto antes que nada es un modo de ser y vivir. Un modo de vivir rancio y obsoleto, lo sé, pero ni quiero ni puedo hacer nada para enmendarme.

Dicho esto vayamos al asunto. Lo que entendemos por pintura, cuando nos referimos al vasto conjunto de soportes pintarrajeados por homínidos desde el principio de la civilización,  no es un modo de ser de las cosas, ni de las paredes. Es un modo de ser hombre que algunos vienen ejercitando desde antiguo. La pintura es pues, intrínseca a lo humano. Sin embargo aún siendo una actividad humana no es un oficio, sería más un vicio que un oficio. Al contrario de la creencia general este “vicio”suele hacer infelices a los que lo practican. El artista pintor por el mero hecho de serlo y a los ojos de sus contemporáneos sólo tiene una salida profesional, una sola plaza laboral que les satisfaga: sólo lo  será si alcanza el éxito más rutilante y planetario que quepa imaginar. Todo lo que no sea alcanzar esta plaza gloriosa será considerado insuficiente por el entorno del pintor artista. Por esto a partir de una cierta edad casi todos están frustrados y son recriminados en silencio por sus cercanos.

A mí, afortunadamente, el cinismo me ha ido salvando de la frustración. El cinismo y la falta absoluta de fe en mí. La fe en uno mismo, el creer en uno y en su obra, siempre me ha parecido de una estupidez y pedantería insoportables. Pero esto de la fe parece ser obligatorio para los artistas en el mundo del arte reciente. Cuando escucho a un artista hablar de sí mismo y de su obra sin que le quepa la más mínima duda de ambos, su obra y el, conforman una pieza indiscutible para armar el arte contemporáneo, no puedo evitar partirme de risa. Me ocurre un poco como cuando un empleado del Corte Ingles dice orgulloso:

 

.-Este año hemos conseguido unos beneficios de tantos millones de euros.

 

¡Hay señor, señor!

28/06/2008 06:57. Autor: pepe-cerda. #. Hay 6 comentarios.




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PINTOR; !PINTA Y CALLA!

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