Blogia
pepe-cerda

Estructuras de poder.

Estructuras de poder. Hay estructuras de poder piramidales, de base amplísima y creciente, en cuyo vértice reina el poderoso. Ejemplo: Umberto Eco. En este caso el “poderoso” ni siquiera ejerce el poder que tiene, ni ha hecho gran cosa para conseguirlo, salvo intentar explicarse, y de paso explicarnos, como le parece a él que es el mundo. Si está arriba es por la creciente presión de sus seguidores, del mismo modo que se forman las montañas por la presión de las placas tectónicas.
Otras estructuras surgen de la creación de un conflicto en cualquier organización social donde no existía, para después gestionar, e intentar liderar cualquiera de los dos bandos recién creados a causa del problema. Este modo es el más frecuente, tanto en los partidos políticos como en los entes económicos y empresariales de cierta envergadura. Ejemplo: el modo en el que cualquiera de nuestros “líderes”políticos locales o nacionales han trepado dentro de su propio partido; o el modo en el que los artistas hegemónicos de cada generación se hacen con la voz de la misma.
Estas últimas estructuras no tienen una base amplísima y creciente, al contrario, están sustentados en los esforzados hombros sus secuaces originales hasta que como dice el adagio latino: “todo el mundo acude presto en socorro del vencedor”. Pero es sólo un espejismo. Saben del mismo modo que lo sabe el aterrado niño que se encarama en los castellets catalanes, que de un momento a otro se desmoronará, y habrá que volver a empezar. Por eso están nuestros neolíderes tan “estresados”y tienen tanta prisa. Este tipo de poderoso, si las circunstancias le son propicias, puede degenerar en el tirano si consigue la suficiente fuerza e instaura un régimen de terror y delación. Afortunadamente esto está hoy en desuso por la velocidad de la alternancia y el descreimiento generalizado. Pero ha venido ocurriendo con frecuencia en nuestra historia reciente.
Por último esta el poderoso por cuna o casamiento. Este, por la cuenta que le trae, procura pasar desapercibido y ejerce el poder desde la elegante discreción. Con respecto a esto un amigo antropólogo hizo un trabajo muy interesante: aplicó las mismas técnicas que se emplean en las tribus primitivas para establecer parentescos entre comunidades a los consejos de administración de las empresas más importantes del país, tanto públicas como privadas, y la cantidad de vectores parentales entre los que ponen el culo en las sillas de cuero de los consejos es espectacular. ¡Vamos!, que está toda la parentela sin excepción.
Como diría Toto Rina: “La familia ha de estar por encima de todo”

7 comentarios

Anónimo -

creo que es Riina

Anónimo -

Con la venia, propondría un tema de candente actualidad (impagable manifiesto conjunto J.A.Ramírez&F.Calvo-Serraller en EP de hoy): cuando la "comunicación audiovisual" sustituye a la Historia del Arte: la cultura-espectáculo, y sus estrategias de la confusión.
(io)

Luis Augusto -

! Insólito ¡, nuestro pintor de buen rollito a esas horas (7.47)¿Preparando ya el próximo artículo?

Pepe Cerdá -

Gracias. Ahora lo cambio.
¡Yo y la ortografía!, y a mi edad...
Pepe

Anónimo -

Todos participamos, en mayor o menor medida, de alguna estructura de poder, que nos permite sobrevivir en esta hobbesiana jungla... y digo yo, ¿qué pinta el bueno de Umberto (que no Humberto, que ése es el de Ubrique) en todo esto?. (io)

zapatero -

Hay un tercer camino para acceder al poder, y es privativo de la función pública. Dada su inamovilidad, cuando en un departamento correctamente gestionado aterriza un imbécil (todos conocemos algún ejemplo), se produce una expulsión que sólo puede ser hacia arriba (un funcionario no puede ser ni despedido ni degradado). Tristemente, por este sistema se llega a la promoción del idiota al nivel máximo (nivel 30), de donde ya sólo puede dar el salto a la política:
a) Tiene mucho tiempo libre (todo el mundo hace su trabajo)
b) Tiene capacidad para hacer algunos "favores" (arbitrariedad)
c) No tiene nada que perder (reserva de puesto)
d) Si permanece callado nadie se dará cuenta de que es imbécil
e) Aunque hable y la gente se dé cuenta de que es imbécil da igual: ya se habrá formado una estructura de poder alrededor suyo que lo arropará.
Al llegar a este punto, el político-funcionario-idiota se encuentra totalmente integrado en el juego que dirigen otros: los que se hallan sentados en los consejos de administración. O ¿Realmente alguien piensa que ellos van cometer la ordinariez de aparecer en público?

Nicolás -

Muy cierto lo que cuentas de los políticos, a algunos los conozco de cerca y es cierto que viven estresados ("acojonados") por el pensamiento de perder el cargo, y dedican buena parte de su tiempo a construir su estructura de poder y apoyo en el puesto.
El problema, como tú apuntas, viene de la mano de su enorme mediocridad, de su falta de un "colchón", tanto profesional y económico, que les permita abandonar sus cargos y volver a una actividad profesional más o menos cualificada. Yo no sé si alguien se da cuenta, por ejemplo, de la enorme mediocridad que hay instalada en el Gobierno de Aragón. Algunos ejemplos: nuestro presidente es un ganadero a pequeña escala, y el único título que tiene de formación es el de monitor de esquí. Si deja el gobierno de Aragón se vuelve a las vacas. Nuestra consejera de educación es una titulada en magisterio que jamás ha trabajado como maestra porque nunca sacó su plaza. No tiene oficio al que volver. Nuestra consejera de sanidad no es médico, sino una administrativa de hospital. Cuando lo deje volverá a hacer fotocopias. El presidente del parlamento de aragón no es un licenciado en derecho, sino un perito en... en fin, para qué seguir...