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pepe-cerda

De los que aún tienen pasta.

Es ahora cuando se aprovechan. Son los únicos exentos de sufrir la ley de la oferta y la demanda. Al contrario: la gozan. Ahora ofrecen un tercio de lo que valen las cosas, mejor dicho: valían. Este tercio del antiguo precio lo ofrecen desdeñosamente como haciéndole un favor al desgraciado que necesita imperiosa y desesperadamente el puñado de monedas. Parecen disfrutar humillando al vendedor.

Esto es frecuente ahora. Es lo que hacen los que aún tienen liquidez. Es lo que hacen las hormigas con las cigarras.Es lo que hacen los turistas sexuales con las niñas o niños de los paises subdesarrollados antes de violarlos toleradamente; ofrecerles una ridícula cantidad de dinero para ellos: cultos y occidentales; pero irrenunciable para los niños: hambrientos y analfabetos.

Este tipo de violación la cometen también otros que aún sin tener liquidez representan a algún ente que sí la tiene.Lo que a mis ojos les hace aún más despreciables. Son los asalariados encargados de gestionar compras o encargos de cualquier tipo en la administración. Regatean hasta el estrangulamiento del necesitado de trabajo para demostrarle a su jefe lo bien que administran los dineros públicos. Para ver si con un poco de suerte les ascienden de nivel. Para demostrarle cómo se hace más con menos y lo listos que son. No importa que esta celosa actitud del probo funcionario cierre una o diez o cien empresas. No importa que obligue al autónomo a vender por debajo de costo para comprar algo que llevar a la boca a su familia. No importa. Eso da igual, lo importante es su recta gestión.

Ahora bien, curiosamente, si a este mismo empleado público le congelaran su salario, montará en cólera y los sindicatos que pagamos entre todos le defenderan y no se atreveran a mermarle (tal y como él hace con los otros) su capacidad adquisitiva. A los que él merma su capacidad adquisitiva no les defiende nadie, Al contrario, un colega suyo recaudador se encarga de ordeñar hasta la inanición las pocas perras que les queden a los que cometieron el delito de no aprobar la oposición para ponerse a cubierto.

 

Ningun sindicato ha defendido nunca los intereses de los trabajadores por cuenta propia. Nunca han tenido tiermpo para asociarse. Nunca han sido los suficientes.

Lo de los que se han guardao la pasta y ahora se aprovechan, me parece mal, pero son las reglas del juego capitalista. Pero lo de nuestros representantes y administradores estrangulandonos con los presupuestos, desde la seguridad de su creciente salario (en cuanto a poder adquisitivo) pagado con el dinero de nuestros impuestos es motivo de revuelta popular.

10 comentarios

Juan -

Y ni tengo BMW ni gano 3.500 euros al mes... vivo con los 1.500 euros que dices que gana el funcionario ¿? y hay meses que no sé si los cobraré. Pero tú no sabes de qué hablo.

Juan -

Funcionario; todo lo que dices está muy bien pero todos los humanos salvo los funcionarios estamos sometidos a la ley del mercado. Si lo haces bien progresarás (y no siempre); si lo haces mal lo pasarás muy mal. Los funcionarios estáis exentos de estos menesteres, lo hagáis bien o mal tendréis trabajo toda vuestra vida. Sois una nueva casta, una nueva burguesía con unos privilegios a los que no podemos aspirar los trabajadores que hemos arriesgado y hemos montado una empresa y generamos puestos de trabajo y riqueza. No hay nada menos progresista que el corporativismo de la función pública.

funcionario -

¿Y quien valora los antecedentes laborales en el sector privado del futuro funcionario? El jefe de lo privado, si su trabajador es bueno lo retendrá y le pagará más y si es un trabajador nulo, lo ensalzará para quitarselo de encima y "endiñarselo" a la Administración. Amen.
Semos todos grandes teóricos. ¿Porque la administración tiene que subvencionar al cine, teatro, pintores, futbolistas, y demás "cultureta y artista"?¿Para que está la administración? Cada perro se lame su cipote. Los "automonos" de 3500 euros al mes en la construcción, bmw y adosado de hace 3 años, hoy lloran. Que vendan su patrimonio y vivan con los 1500 euros que gana un funcionario. Ad aeternum.

Ozú Mivía -

Las gracias te las doy yo al igual que tus lectores, ya que somos beneficiarios de tus reflexiones lúcidas, porque dices lo que muchos otros pensamos y no sabemos expresar con tanta claridad, que además son reflexiones libres y valientes, dichas por alguien como tú que, supongo, tiene cierto peso “institucional” en la sociedad y que quizá se la juegue por su “franc parler” o, en román paladino, falta de pelos en la lengua en el blog (a los múltiples mandarines de cualquier pelaje que nos rodean les da repelús la libertad y la no pleitesía incondicional de sus súbditos). Corren malos tiempos para la libertad de pensamiento y de expresión, y a los realmente independientes hay que mimarlos como especies protegidas. Gracias de nuevo por todo ello y por tu generosa invitación a sentir que ésta es mi casa cibernética.

xime -

Qué dureza transmite tu reflexión ! Y precisamente por ser tan cierto es descorazonador. No sé, yo creo que el autónomo es muy consciente desde el momento que decide montarse algo, de que se aleja de la seguridad de la vida del asalariado. Es como saltar a la plaza a enfrentarse con su toro, y asumiendo el riesgo y la consc
iencia de que o está con todos los sentidos bien despiertos o el toro le va a dar el revolcón. Y todo ese riesgo tiene su recompensa en términos de libertad, en el sentido de gobernar tu vida un poco más, ser un pelín más dueño de tu destino. Y el autómomo asume en tiempos de crisis, que jugó sus cartas y que esta vez le tocó perder, y renuncia al pataleo o a las exigencias al gobierno, o por lo menos no como el resto. Y que es muy cierto lo que comentaba ozu de que ganaríamos todos mucho si el funcionario tuviese experiencia anterior en el sector privado. Pero... ésto está así montado, y poco se puede hacer.

carmen -

Pedazo de comentario.Todo lo que dice ,no puede ser mas sensato.Pero me parece que esto tiene muy mal arreglo.Saludicos

Pepe Cerdá -

A Ozú Mivia:
Completamente de acuerdo. Muchísimas gracias por su extenso, claro y bien articulado comentario.
Esta es su casa cibernética.
Pepe Cerdá

Ozú Mivía -

Qué casualidad, después de enviar mi comentario anterior, leo lo siguiente:
"Entre los 17 gobiernos autonómicos que componen el mapa de España suman, al menos, 1.220 coches para altos cargos.
O lo que es peor, superan el número de vehículos que conforma el parque móvil del Estado, constituido por 1.100". Esto venía en un artículo reciente de El Mundo, cuyo título rezaba: "Más de 1.200 cargos autonómicos utilizan coche oficial con chófer."
Claro que falta añadir los oropeles de los ayuntamientos y demás fanfarria. ¿Cómo van a pensar en reducir los costes a las empresas o autónomos si tienen que mantener todo este "jolivú" español?

Ozú Mivía -

Hola, Pepe. Perdona mi intromisión en tu blog, pero más de una vez me he fisgoneado en él para aprovecharme de tus reflexiones que, en general, me parecen una burbuja de oxígeno, muy de agradecer en un ambiente tan enrarecido. Gracias, pues, para empezar.
Al leerte esta y otras veces se nota quién sabe lo que es ganarse el currusco, como es tu caso. Siempre he pensado que una condición para ser funcionario -y con más razón para ser político- debiera ser haber demostrado la capacidad de trabajar fuera del cascarón de la Administración, en la calle y a la intemperie, y, mejor aún, la capacidad de crear trabajo, al menos el suyo propio (y tanto mejor si además se han creado y administrado más puestos de trabajo). De esta forma, quedaría demostrada fehacientemente una cosa por el aspirante a la gestión de lo público: que a pequeña escala sabe y valora lo que cuesta salir de la nada, crear algo contra la inercia (qué te voy a decir a ti y a los que os enfrentáis al vacío para crear una obra de arte, pero lo mismo puede decirse del emprendedor y el autónomo en general). Esto podría ser una pequeña garantía antes de pasar a administrar lo público, lo de todos. Quizá esto les diera sensibilidad para no vivir de espaldas a la realidad, parapetados tras un cargo casi vitalicio, aislados en su puesto seguro, a cubierto de todo riesgo y totalmente desvinculados de lo que impera en la calle, de criterios como el trabajo de calidad, el rendimiento o la responsabilidad social).
Ojalá cuajara en la sociedad el sentido crítico ante tanto oropel, vacuidad y despilfarro, ante tal hipertrofia de las instituciones públicas, que han crecido cual la mala hierba en tiempos de bonanza económica. Un solo ejemplo: ¿para qué queremos tantísima televisión pública autonómica que nos inunda de los mismos programas y series que nos ofrece la televisión comercial gratuita? ¿Cuánto nos cuesta cada minuto de esa(s) television(es) a los ciudadanos, gasto multiplicado por las 17 autonomías? ¿A cuántos médicos, hospitales o investigadores hay que renunciar para mantener ese lujo absurdo y casi inútil, al menos en tiempos difíciles? ¿Y qué decir de los cientos o miles de consejeros de todos los políticos? ¿Cuántos son, cuántos nos cuestan? ¿Podemos seguir permitiéndonos semejante lujos mientras la gente se amontona en la cola de las instituciones de beneficiencia?
Si al menos esta crisis sirviera para reducir esa distancia entre la calle y la Administración, y lograra amputar toda esta hipertrofia inútil de estructuras estúpidas de nuevos ricos, algo habríamos ganado. Pero me temo que sin por las buenas nadie va a apearse de los chollos y prebendas, con lo que aumentará el desfase entre el país oficial y el real. ¿Nueva versión de las dos Españas? Pero, cuidado, con “la izquierda” perfectamente instalada en los múltiples chiringuitos y cortando el bacalao, no lo olvidemos.
Ánimo al menos para no cejar en la crítica. Sabe que no estás solo. Un saludo afectuoso y perdona el rollo.

autonomo -

Totalmente de acuerdo, nunca se valorara socialmente el merito de gestionar uno su propio trabajo, el autonomo no esta reconocido a ningun nivel. Tambien es cierto que el no depender de nadie hace que seamos más individualistas y que la sociedad se desvincule de nuestras necesidades.