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Teruel

La Ilustración Francesa dio como hija fundamental la Enciclopedia. Diderot, Dálembert y Quatremére de Qunincy dirigieron la magna obra sin la cual, nada hubiera sido como ha sido desde entonces. Pero esto dio también otro hijo putativo, el etnocentrismo, según el cual nada, que no fuera medido, comprendido y después incluido en la enciclopedia existía para la razón. La unidad de medida del mundo de la cultura es desde entonces, aparte de la barra de platino iridiado, sencilla y llanamente un francés. Lo que no le entre en la cabeza a un francés culto sencillamente no entra en la enciclopedia y , y por lo tanto, no existe para el mundo civilizado. Franceses, con Bizet y Próspero Mérimée, y su “Carmen”, a la cabeza, fueron los que se inventaron la España de faca, liga y faralaes, que al principio no fue más que un género literario y teatral para glosar a nuestra/su, Eugenia de Montijo. El problema es que del mismo modo que en las reservas indias americanas los indios se disfrazan tal y como salían en las películas para no defraudar a los visitantes, los españoles, desde entonces, hemos venido haciendo lo propio. Nos hemos inventado: la feria de Abril, el barrio de Santa Cruz, la bodeguilla, los paradores nacionales..., y por nuestros lares la nobleza baturra y todo eso. Lo único importante es que la realidad sea tal y como sale en la enciclopedia, y no al revés. Y es que, los turistas salen de casa para cerciorarse y no para sorprenderse, que sería lo más lógico y deseable.
Algo de esto le pasa a los zaragozanos con Teruel. En, Zaragoza, la ciudad estado aragonesa, se tiene una idea enciclopédica, por lo tanto sintética, de Teruel. Según la cual Teruel es: Jamón, Torico, Maestrazgo, frio, batalla, amantes y, últimamente, Dinópolis y David Civera.
Por esto me parece genial el slogan de “Teruel existe”. Va directamente a la línea de flotación de la idea preconcebida, del tópico y del parque temático. Así mismo la elección de David Chipperfield para la remodelación del Ovalo, abunda en esta misma idea de existir en el presente, en el mejor de los presentes.
Y es que ya va siendo hora de reformar ese dogma de que las “ideas modernas” han de venir del centro a la periferia siguiendo un estricto orden jerárquico, el que otorga el número de habitantes de cada ciudad. Hace ya mucho tiempo que eso no es así, sino más bien al contrario, es precisamente la periferia la que nutre a los agobiados habitantes de las grandes urbes. Del mismo modo que Hollywood se nutre de un modo creciente del, en principio su enemigo, débil cine independiente y periférico.
Esa es la rebelión: existir en la especifidad y en la universalidad a un tiempo.
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6 comentarios

Anónimo -

SE PUEDE DECIR MÁS ALTO, PERO NO MÁS CLARO :

P. ¿Cómo se debe afrontar la globalización, la deslocalización..?

R de André Sapir (Bélgica, 1950): Con el proceso de Lisboa. El desarrollo de China no se va a detener. No hay muro posible que lo detenga. Y lo mismo ocurre con India y otros. Se trata, además, de cambios deseables, pero también gigantescos. Todos los días tenemos noticias económicas de impacto sobre lo que ocurre en esos países. Cuando se reúnen en Bruselas los jefes de Estado y Gobierno, éstos deben comprender bien lo que está pasando para definir nuestro papel en ese mundo en cambio permanente. Y deben analizar cuáles son los instrumentos de los que disponemos para actuar juntos.

P. Hay resistencias a la hora de pactar una respuesta conjunta.

R. No sólo eso. Estamos hablando de una sociedad europea envejecida, y que lo estará más en breve. Y con ese tipo de sociedad, los cambios son muy complicados. En una sociedad con una esperanza de vida elevada... La edad media del votante europeo es de 51 años. Y la edad media de jubilación no llega a los 60. Por tanto, las personas que votan no están lejos de su jubilación. Su visión no está orientada al crecimiento o algo similar, sino a mantener su nivel de vida actual, lo que ya han logrado. En esa sociedad, es difícil introducir cambios profundos.

extractación periodística cortesía de io (2 más 2 no siempre son 4)

Anónimo -

POR QUÉ EL ARTE PUEDE CAMBIAR EL MUNDO

"El éxito en la sociedad actual", según John Berger (Londres, 1926), "es una cuestión de cantidades: número de copias de un disco, de visitantes en una exposición, de libros vendidos. Es ahí donde manda el mercado, pero el mercado ignora que lo que importa del arte es su vida subterránea, lo que ocurre cuando una persona se ve afectada por lo que ha visto, ha escuchado, ha leído. Esa persona deja ya de ser la que ha sido, puede actuar de manera diferente. Pero es eso, precisamente, lo que no se puede cuantificar. Esos minúsculos cambios que el arte desencadena ni siquiera son fáciles de explicar".
(io)

Gatopardo -

Sabía de usted como pintor, y ahora a través de la Bitácora de Almendrón acabo de saber que me interesa también lo que cuenta.
Aviso: blogia tarda en cargar la página, y si usted quita la triple w de su dirección, que es lo que he hecho para enlazar su página desde Gatopardo, verá que se carga antes.
Saludos.
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davicius -

Pepe, eso de que la periferia es la que debe influir en las grandes urbes lo tenemos bastante asumido en Aragón desde hace algunos años.... ¿o no es Huesca la que está conformando la Zaragoza del futuro?

Anónimo -

De la superación de la dinámica centro-periferia entre otras paradojas de la globalización: ya no hace falta estar en el centro para ser revolucionario, no hay centro, y de haberlo,incluso es necesario no estar en él.

(io)

nadador de huesca -

estupenda reflexión.
quizá por eso les gusta tanto almodóvar a los franceses, por la sumisión del tópico de toreros tetrapléjicos y demás fauna.
aidez l'Espagne
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