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Resumen

01/07/2005

Hay una cosa que me exaxpera...

Hay una cosa que me exaspera:
Y es la ridícula parsimoniosa lentitud con que aparcan los dueños de los coches que se han venido llamando últimamente “grandes turismos de importación” ; vamos, lo que antes se llamaba “haigas”, por aquello de: “-Quiero el coche más grande que haiga”, con el que festejaban los veinticinco años de paz los desertores del arado convertidos en protoconstructores, allá por los sesenta.
Hoy, los hijos de estos, ya en la cincuentena, y otros muchos que se les sumaron en la transición, siguen gustando de los grandes vehículos de tracción mecánica, pero, al igual que aquellos, tampoco los terminan de llenar. Hay algo disonante entre continente y contenido. Y es que; la elegancia consiste, fundamentalmente, en “saber” llevar las prendas y las prótesis mecánicas con naturalidad, y por supuesto moverse con ellas y en ellas con soltura y un puntito de desdén.
Y nada mas alejado de esto que la cara enrojecida y amoratada de nuestro piloto de Mercedes seiscientos “plateao”, estirándose hacia el retrovisor, al tiempo que se estrangula con el cinturón de seguridad, escudriñando con concentrada avidez la distancia que le queda, no sea que vaya a rayar el encerado coche. A veces, en el colmo del paroxismo, se baja la señora, perfectamente cardada y mechada, a indicarle: “-un poquito más, ¡vale!, ¡vale!”. Y uno detrás, esperando pacientemente con cara de circunstancias y asistiendo a este penoso espectáculo.
Este país no será auténticamente un país del primer mundo hasta que nuestros ricos sepan llevar los trajes y los coches con naturalidad. Esa cara de máxima concentración cuando se está haciendo algo, en principio simple, viene a ser como sacar la lengua por la comisura de los labios cuando se escribe o dibuja (por cierto ahora que lo digo he sorprendido a alguno en este trance aparcando), este nimio gesto explica al observador mucho más que un test psicotécnico del sujeto de la acción. Y así no hay manera de que nos tomen en serio por ahí, en el extranjero, en plena sociedad de la imagen y del analgésico.
01/07/2005 11:44. #. Hay 5 comentarios.

02/07/2005

Casa rural

De niño pasaba todos los veranos en el pueblo de mi Madre, con mis abuelos. Entonces, no sé si se acordarán, los veranos duraban tres meses cumpliditos, no como ahora que con veinte días vas servido. Pero a lo que estamos: En el pueblo, se dormía siesta todos los días en cama con dos colchones y en habitación con contraventanas entornadas, el pan era de hogaza y los huevos de verdad, siempre algún perro mordía a algún niño, (casi siempre en defensa propia) y se aliviaba uno en el corral con las gallinas alrededor. Y luego ya de más mayor: las fiestas, con su baile y con ellas, con los refrotes y las calenturas...¡Ay!, que tiempos..
Ahora ya en el “demonio del mediodía”, (que es como llaman los franceses a la crisis de los cuarenta, tan finos ellos), buscando paraísos perdidos, nos da por pasar fines de semana en casas rurales. Pero ya nada es lo mismo. Recuerdo una muy fina del Maestrazgo que hacía ostentación de su nutrida biblioteca (como es sabido, el libro de antes de dormir es un gran aliado de las viejas parejas) ya que los dueños, Ingleses ellos, habían sido editores antes que granjeros. Lo que no avisaban en la publicidad de la torre es que no había ni un solo título en castellano, como por supuesto no hay televisión, sólo te quedan dos opciones: o poner cara de indio tomando bicarbonato hojeando una guía del Maestrazgo en Inglés para que todos supongan que dominas la lengua de Sapeskeare, o confraternizar con los trasnochados intelectuales catalanes que suelen poblarla. Vamos, que viene a ser como pillarse las gónadas con la tapa de un baúl: si te sientas te las aplastas y si te levantas te las arrancas.
Si decides dar una vuelta por los alrededores constatas que los perros ya no muerden más que al hijo de Ana Obregón con la esperanza de hacerse famosos y que uno ya no esta para subir cuestas por mucho que se estrene botas de treking y bastón. Lo único que tiene de bueno es que el carísimo fin de semana se hace casi tan eterno como aquellos tres meses de la niñez.
Y es que, lo malo del pasado es, que ya no es lo que era...
02/07/2005 21:24. #. Hay 2 comentarios.

04/07/2005

Enriquecerse

Los dos únicos modos lícitos y elegantes de enriquecerse son cuando naces o cuando te casas. Una vez errados estos dos momentos lo mejor es ni intentarlo.
Si un hombre nacido pobre tiene la vana ambición de morirse rico y lo intenta dentro del marco de la legalidad ha de hacer ricos a otros dos entes: a la banca y al estado, y eso ya es mucha tela. Me explico: A base de matarse de trabajar y tener suerte, habrá de ganar anualmente el suficiente dinero como para estar en el epígrafe más alto de nuestra hacienda pública, por tanto por cada millón que gane deberá aportar, prácticamente, otro al erario público. Además como ha partido de la nada se habrá financiado con créditos que deberá devolver, como saben, con creces. Por si esto fuera poco, alcanzará prono un nivel: el especulativo, en el que deberá competir con dinero prestado, es decir caro, con dinero recién sacado del cajón de casa, es decir barato, que es el que tienen desde siempre los ricos. Si aún así, milagrosamente, tiene éxito y alcanza el siguiente nivel: el social y político, tendrá que volver a competir con los que estaban allí desde siempre y que no tienen ganas de intimar con los recién llegados.
Si elige el camino de lo ilícito, que aunque moralmente punible, es el más aconsejable para el éxito de su en esencia lícita empresa de enriquecerse. Los riesgos serán enormes ya que fuera de todo marco legal, hay otra ley terrible y sin piedad, que con la que se organiza de un modo natural todo aquello donde no llega el estado. Si aún a pesar de todos los tremendos riesgos consigue su objetivo, siempre será un rico de segunda categoría, como el del camino legal, y serán mirados por encima del hombro en los pocos clubs donde sea admitidos. Puede que sus nietos consigan el estatus necesario como para no preguntar de donde ha venido la pasta, pero ellos desde luego no.
04/07/2005 10:40. #. Hay 11 comentarios.

05/07/2005

Dos provincianos...

Bagues y morandi.jpgHay dos pintores “de provincias” que me nutren cuando ya no sé por donde seguir, cuando a base de poner en duda todo lo que uno es, o cree ser, ya no sé si soy o sueño ser. Uno de estos pintores refleja el tormento de ser de aquí y pintar aquí, el otro la serena templanza amarga de los bellos siglos que ornan su ciudad. Ambos son contemporáneos, el uno nació en 1879 y el otro en 1890. Para morir uno eligió el año de mi nacimiento, 1961 y el otro lo hizo tres años más tarde, en 1964. Los dos vivieron la práctica totalidad de sus vidas en las provincias que les vieron nacer. Zaragoza y Bolonia. Me estoy refiriendo a dos pintores, que para mí son casi la misma cosa, el mismo afán pictórico y solitario. Me refiero a Giorgio Morandi y a Francisco Marín Bagüés.
La diferencia existente entre ellos es más climática que conceptual. (No, mi querido lector no se lleve las manos a la cabeza todavía. Creo no haber perdido el juicio). Que el uno pintara baturros y retratos; y el otro tarros y botellas, no deja de ser anecdótico para lo que quiero expresar. Lo que les unía era el vómito que surge de las tripas y que hace que la pintura sea todo aquello que ellos garabatean y embadurnan. Esta particularidad, rara vez la suelen ver los historiadores y críticos de arte, tan atentos siempre a las fechas y la iconografía (aunque esta sea abstracta, que ellos tienen ese poder de concretizar lo informe), pero rara vez tienen el don de sentir la pintura, independientemente de cómo esta se manifieste, ya sea retratando a Hitler o a Warhol. Yo por amar la pintura, gusto de acariciar los rótulos hechos a mano, cada vez más escasos, pero lo mío ya no tiene remedio. Reconozco al “pintor” aunque sólo haya hecho una greca copiada de un catálogo.
Y eso es lo que les une a mis dos maestros provincianos antes que nada. Después, su circunstancia de pintores pintando para el mundo desde la casa vivida de los padres, sin haber acometido la tarea del héroe, salvo en pequeñas salidas con billete de vuelta, recibiendo noticia de éxitos y acontecimientos artísticos que siempre tenían lugar en París y en Nueva York. Y ellos paseando absortos por las calles mil y una veces transitadas, saludando desganados a los burgueses una y mil veces saludados, sabiéndose menospreciados por no haberse ido, por haberse quedado con ellos y ser distinto.
Cierto es que Morandi conoció el “éxito internacional” al final de sus días y que nuestro Marín Bagüés aún lo espera. Pero yo siento algo muy parecido cuando miro sus cuadros.
05/07/2005 19:44. #. Hay 7 comentarios.

08/07/2005

Pedigrí

lecorbusegundoconjunto.jpgYo he pasado algunas temporadas viviendo en dos edificios de Le Corbusier. En la Fundación Suiza y en la “Casa do Brasil” ambas en la “cité international universitaire de Paris”. Están situadas a escasos cien metros la una de la otra. La de Suiza había sido convenientemente mantenida y se le habían ido instalando los adelantos de cada época con el máximo respeto a la obra del “genio” y la de Brasil, estaba “tal cual”, hasta la pintura era la original, con sus muebles de contrachapado ajados y garabateados. Era una de las casas más baratas de la cité por el estado en que se encontraba. El frio en invierno era indescriptible. Los grandes ventanales de vidrio cumplían muy bien la misión de refrigerar en invierno y socarrar en verano. Los muebles se iban rompiendo y a menudo se tiraban a un contenedor cercano. La ducha era un poema ya que era de cemento encofrado, sin ningún tratamiento, y en los agujeros había toda clase de hongos y líquenes, una familia de estos me acompañó en los pies una temporada hasta que a base de cremas y paciencia la exterminé.
Ayer el pasado, como suele hacer, se presentó sin avisar. Recibí por e.mail, un prospecto de una subasta. Se trata de los muebles originales de Le Corbusier de la Casa do Brasil. Y en la pantalla han ido pasando fotos de mi antigua habitación, de la mesa de las sillas, etc. Igual, o más, ajadas que las dejé, que por eso son valiosas, porque son “oríginales”. Los precios rondan los dieciocho mil euros por mueble.
Quizás si me hubiera guardado una cepa de los hongos de la ducha podría tener ahora un capitalito. Los podría haber ido vendiendo con su pedigrí incluido a los numerosos adeptos de este señor, al que suelen llamar, de un modo desenfadado y familiar: “el Corbu”. Pero no se me ocurrió y perdí, como siempre, una buena ocasión de tener una rentita, que parece que los tiempos vienen muy malos...
08/07/2005 09:25. #. Hay 1 comentario.

09/07/2005

Egomaniacos y descreidos

yo mono.jpgYo, como habrán ido constatando, soy de mi natural algo lenguaraz. Esto no sería demasiado grave si además no fuese artista pintor. Estas dos particularidades mías han venido trayéndome alguna que otra complicación. Y es que los pintores están mucho mejor ensimismados, abstraídos, preocupándose de lo que es de su estricta competencia: las masas, la luz, la forma, el claroscuro y el color, ya saben.
Cuando les da por largar de otras cuestiones la cosa se complica. Aunque hay notabilísimos ejemplos de pintores parlanchines como: Hockney, Dalí, Solana, Ramón Gaya y unos cuantos más, son en general una excepción; lo mas sensato es que no digan nada o sí dicen que digan de lo suyo, pero de lo suyo, suyo, de la “piel pa dentro”, como Tapiés o Paul Klee. O que se hagan pajas mentales psudocientíficas como Kandínsky. Pero lo que no se vale es que se refieran a otras cuestiones y que, además, lo hagan desde un cierto, y sano, cachondeo. Como, por otra parte, le es propio al español desde Quevedo para acá.
A veces, en el transcurso de las innumerables cenas que forman parte consustancial a este oficio, se me suele decir:

-Pepe, es que tú no te crees tu oficio. Fulano, ese, ese sí que se lo cree.

Lo inaudito es que confunden el tener fe en uno mismo, el “creérselo” con autenticidad o verdad. Y por lo tanto lo suman a las “virtudes” del artista en cuestión. Yo creo justo lo contrario, eso de “creérselo” es un defecto y un ataque directo a la duda, que es la madre de la razón. Mi sistema, para defenderme del peligro de la “egomanía”, consiste en poner en duda constantemente todo lo que creo ser y saber, para después construir con los pecios resultantes del desmonte otra falla que será quemada al día siguiente, y así hasta que la muerte nos separe.
Eso que llaman seriedad y consecuencia, consiste en pensar una sola vez, en la adolescencia, y pasarse el resto de la vida ejercitando, e imponiendo a los demás, lo pensado aquella vez. A este perfil se corresponden Hitler, Stalin, André Breton y su grupo, con Miró a la cabeza, y la mayoría de los que se han venido llamando “artistas” en este último siglo y medio. Amás de un sinfín de personajes contemporáneos formados en Masters y cursos de autoestima, con los que es mejor no tomarse ninguna cerveza si las vida te los cruza. No hay nadie más autoritario y aburrido que el iluminado y a mí me gusta que me dejen en paz y reírme lo más posible, empezando ,por, y de, mí, claro está.
09/07/2005 18:19. #. Hay 7 comentarios.

11/07/2005

Antón Castro

anton copia.jpgAntón viste una personalidad rarísima para dedicarse a lo que se dedica y para vivir por estos lares. Antón, que es escritor y que vive en Zaragoza, comete la imprudencia de no blindarse con el exabrupto como solemos hacer por aquí. Al contrario, ama y respeta tanto a los demás (máxime si estos demás intentan o han intentado hacer algo creativo, independientemente de los resultados obtenidos) que una gran parte de lo que ha escrito ha consistido en glosar a otros. Y lo ha hecho con la mejor de las intenciones, con la amable erudición que le adorna, procurando hacer el bien. Porque Antón, antes que nada (y perdón por la palabra, hoy en desuso) es una persona decente.
Cuando su prosa ha sacado los dientes ha sido siempre para atacar con verdades al poderoso, al que le podía perjudicar, mientras gran parte de sus colegas corrían prestos en socorro del vencedor. Pero como todo esto lo hace con dulzura, sin levantar la voz, sin darse importancia, y lo que es peor, lo hace desde la más absoluta independencia, la que da el haberse tirado sin red una y mil veces, no termina de servir de bardo ni para unos ni para otros. Porque Antón es una persona que ama la verdad.
Todo esto lo ha venido haciendo con naturalidad y del mismo modo con que los gusanos segregan seda, lenta e ininterrumpidamente, Antón ha ido produciendo libros, al tiempo que ha construido una familia junto a su mujer Carmen. Antón ha desarrollado una ingente labor periodística, tanto en prensa escrita como en medios audiovisuales. Antón ha organizado decenas de encuentros culturales, como los de Albarracín, o Cantavieja, en los que su único interés ha sido generar corrientes de cariño entre los asistentes. Antón ha presentado miles de libros de colegas, ha pronunciado centenares de conferencias. Porque Antón es una persona a la que no le asusta el trabajo ni el compromiso.
Antón es mi amigo , aún a pesar de que le guste el fútbol. Y por esto he querido hoy glosarlo, como él ha hecho miles de veces con otros y mucho más diestramente que yo.
11/07/2005 12:11. #. Hay 12 comentarios.

12/07/2005

Cosas de la vida..

El otro día, en el transcurso de un acto social, mantuve una larga conversación con un representante político en el área de cultura. Me reclamaba, y por lo tanto reclamaba a todos los que insensatamente dedican su vida a esto de los garabatos, una mayor presencia en el mundo de la cultura local. Exáctamente lo que me pidió fue "Que presionásemos desde la base a nuestros representantes para dinamizar la ciudad". En el fondo lo que me pedía es que hiciese su trabajo,y de paso que me equivocase por él, que le diese argumentos críticos para llenar páginas de periódicos, que le ayudase a llenar de gente y contenidos el barco que en teoría patrona, ya que no se puede gestionar lo no existente, ni tener éxitos desde la inactividad.
Y yo me decía: ¡Vaya! ahora resulta que además de estar concentrado, para que el trabajo salga; disperso para que el trabajo se venda; ocuparme de mi carrera para que el mundo se entere de que existo. Tengo que presionar hacia arriba para que mis gestores gestionen la cultura de mi ciudad. Si mis consejos son un "acierto" la medalla se la pondrán ellos, si son un "fracaso" ya se encargarán de cargarmelo a mí.
Se supone que estábamos hablando de política cultural. O por decirlo de un modo mas exacto de apoyo desde el poder político a la cultura y en lo que a mí respecta a las artes visuales que se producen en el momento.
Lo primero que se ha de decir es que: la mejor gestión cultural consiste en no entorpecer y en procurar que florezca lo ya existente. Mirar y respetar lo que hay sin ideas preconcebidas, sin esperar resultados, sin contar los visitantes de las exposiciones, sin sacar conclusiones.
Yo asistí, e incluso fuí, una modesta parte pasiva de la acción, a lo que fue el apoyo a la cultura de alta intensidad que se produjo en los primeros años de la década de los ochenta en España. Estoy hablando de las primeras muestras de arte joven, de los congresos de Cabueñes, de las exposiciones colectivas e itinerantes por España de jóvenes creadores etc. Todo esto no lo podía ni soñar un artista de una generación anterior a la mía. La prensa y en gran medida la sociedad estaban atentas a estas cuestiones. Programas de televisión como "Metrópolis" o "La bola de cristal" eran seguidos por una audiencia que los hacía posibles. En los quioscos se encontraban, y mas o menos se vendían, revistas como "El paseante", "El Europeo", "La luna de Madrid" ...No era extraño que en revistas femeninas, como "Cosmopolitan", se entrevistara a jóvenes y exitosos pintores. Se hablaba de estrategias, de marqueting..Era posible triunfar en la vida y pronto siendo artista. Se había pasado de la gran sequía a la gran remojada. Pero como muy bien saben ustedes aquello se acabo. Y si he de serles sincero, no creo que esto fuese en si mismo una buena cosa. O por lo menos tan bueno o tan malo como lo de hoy. En definitiva se trataba de un intento de rentabilizar el asunto, puesto que solo lo rentable es verdaderamente posible en nuestros días.
¿ Se podría hablar hoy de un apoyo a los jóvenes creadores de baja intensidad?
Lo que da la impresión es de que hay una tibia buena voluntad pero ya no se sabe muy bien como se hace, ni para qué sirve. El modelo ha cambiado. También los modos de hacer. Hoy se siguen celebrando las muestras de arte joven, hay mas salas de exposiciones institucionales que nunca. Siguen existiendo las mismas o mas becas que antes. Lo que creo que ha cambiado es el interés que despiertan estos fenómenos en la sociedad, con la capacidad de asombro ya muy mermada, y no hay que olvidar que se gobierna siguiendo los estados de opinión...Sencillamente la actitud de apoyo a los jóvenes creadores ha dejado de ser tan políticamente correcta como antes. Quizás sea por esto, por lo que hoy se prefiere organizar exposiciones con un alto nivel de consenso garantizado. ¿quién puede estar en contra de una gran exposición de Goya, de Picasso...? ,en fin de los grandes..Nadie y yo, el que menos. Al fin y al cabo uno de los trabajos de los gestores culturales consiste en gastarse el presupuesto procurando, al mismo tiempo, no despertar demasiadas críticas en el oposición. Pero cierto es que yo hace tiempo que no asisto a una exposición ambiciosa y estructurada de jóvenes creadores , ni aquí, ni en Paris, ni en Madrid. Claro esta que quedan las clásicas citas, como la "Bienal y el Aperto" de Venecia, como la "Documenta" de Kasel, como las que organiza con el escándalo prediseñado incluido la compañía de publicidad hitachi-hisasi (o como se diga. que no tengo ganas de levantarme a mirar como se escribe). Pero desde luego a nivel local o regional esto ha dejado de interesar. En Francia se han desmontado o han dejado sin presupuesto, que viene a ser lo mismo, a los Fondos Regionales de Arte Contemporáneo, que intentaban una cierta descentralización de la capital. En fin los ejemplos podrían ser numerosos.

Si me permiten una pequeña metáfora la cosa de la administración de la cultura sería como una gran central nuclear, todo esta preestablecido, el edificio, los técnicos que allí trabajan, el director..Pero para que todo esto tenga sentido precisan de unos pedruscos capaces de generar radioactividad, pedruscos de uranio. En principio, cualquier pedrusco les vale, ya se tirará cuando ya no emita radiación, cuando esté "seco" .Lo único inamovible es la estructura de la central misma, el escalafón: el director, los administrativos,los técnicos, los obreros, permanecerá; lo que cambia con frecuencia son los pedruscos "eventuales" que hacen "fijo" su puesto de trabajo. Puestos a elegir es preferible y más sensato que las piedras que entran en el reactor sean mudas, y que como el Cid puedan ganar batallas después de muertas. Si a esto le unimos la evidente fascinación que el coleccionista ha sentido siempre por el objeto artístico; pero por el autor, si este está vivo, ha sentido siempre un cierto recelo, prefiere "consumirlo" en forma de biografía. Imaginen que el ultimo comprador de un cuadro de Van Gogh le invita a una fiesta, para celebrar la compra, y que este se corta la oreja delante de todos sus invitados, un desastre.
12/07/2005 10:03. #. Hay 4 comentarios.

13/07/2005

Originalidad

Pla decía con esa socarroneria destilada del Ampurdán: “Sólo leo novelas escritas antes de principio de siglo ( se refería al siglo veinte, claro está) cuando ,alguna vez , comienzo a leer alguna escrita posteriormente siempre tengo la impresión de que ya la he leido”.
Algo parecido me pasa a mí con las decenas de invitaciones y catálogos que recibo semanalmente. El “deja vu”, que dicen los franceses, y en pintura, no es demasiado grave si se es humilde. Todo recuerda a todo. Es más, hasta Baudelaire un cuadro era tanto más bueno cuanto más se pareciese al del maestro en cuestión que el artista quisiese imitar. Ribera camina tras los pasos de Caravaggio; Goya tras Velázquez. Si alguno de sus contemporáneos le hubiese dicho a Ribera: “-Sí, sí, está muy bien pero el claroscuro me recuerda a Caravaggio”. Seguro que nuestro Espáñoleto, lejos de cabraarse lo hubiese tomado como un halago.
La cosa de la originalidad como valor viene mucho más tarde; concretamente del nuevo modo de mirar que plantea Charles Baudelaire en su obra “El salón de 1846”. El problema es que llevamos más ciento cincuenta años siendo originales y que las combinaciones y permutaciones de los cuatro o cinco elementos que sustentan a eso que no sabemos lo que es pero que llamamos “arte”, son, desgraciadamente, finitas.
Viene a ser como si Robinsón Crusoe con los pecios de su galeón se hubiese entretenido en volver a montarlo y desmontarlo, una y otra vez, con la sola idea de construir otra cosa distinta, y original, cada vez. Seguro que, tarde o temprano, a base de componer y recomponer las mismas piezas, le saldría el mismo galeón, tal cual era, pero que él ya había olvidado, y seguro que, además, le parecía bello y que se sentía autor original de aquello.
13/07/2005 12:06. #. Hay 2 comentarios.

14/07/2005

Arte y realidad

Botero.jpgReproduzco la noticia tal y como ha salido en la prensa:

Botero pinta 50 cuadros con el tema de las torturas en Abu Ghraib.

La serie “Abu Ghraib” incluye dos enormes trípticos, tres cuadros de gran formato y varias decenas de dibujos de menor tamaño, todos ellos inspirados en las terribles imágenes publicadas sobre las torturas, los comportamientos sádicos y los tratos humillantes infringidos a los prisioneros iraquíes por los militares de los Estados Unidos. Varias de ellas aparecen reproducidas en la revista colombiana Diners. Personas empaladas, posturas humillantes e infames, cuerpos ensangrentados, mujeres y hombres acosados por perros, apaleamientos, aparecen en las telas del artista colombiano.
Botero, que afirma haber leído todo lo que ha encontrado sobre este tema, y que la información le produjo un “choque total”, añade que tal impresión fue acentuada porque “Estados Unidos es un modelo de compasión”.
“Los hechos que acontecieron en las celdas iraquíes fueron graves, muy graves. Y más aún porque ignoran por completo lo señalado para prisioneros de guerra en la Convención de Ginebra.
Botero anunció que la serie Abu Ghraib será expuesta por primera vez en Roma a partir del próximo 16 de junio, en el Palacio Venecia, y que después serán presentadas en Alemania.
El pintor afirmó que su preocupación por las brutalidades de Abu Ghraib no se ha agotado con la serie de 50 cuadros. Indicó también que la colección debería exponerse en estados Unidos, el país más afectado por los hechos.
Las piezas están tituladas simplemente Abú Graib y numeradas del 1 al 50.

Yo sólo veo un problema, y es que la música también hace la letra, me explico: del mismo modo que no se puede cantar el Réquiem de Mozart por soleares, ni hacer pasos de semana santa con las figuras de Yadró, ni componer el dos de mayo con los pitufos, no se puede contar lo que pasó en Abú Graib con el estilo de Botero. Porque Botero, antes que un pintor es un “estilo”, un estilo reconocible hasta por las señoras del barrio de Salamanca, que ya es reconocer.
El arte y la realidad son sólo la misma cosa cuando el arte es verdadero arte. Nada hay más verdadero que el bisonte de Altamira. Otra cosa es, la habilidad que han tenido algunos modistos, y algunos pintores, para hacer reconocibles, de un modo general, dos cosas muy importantes para alguien que quiera distinguirse por sus posesiones, que son: la autoría y el precio de lo que hacen ostentación de poseer.
Es evidente que a Botero le ha preocupado esto y lo ha conseguido. Cosa nada fácil y yo no le quiero quitar ni un ápice de mérito. Ahora, con esto ya conseguido, quiere pasar a la historia como los más grandes, comprometiéndose con una causa terrible y denunciable, que es cosa encomiable. Usar su figura y poder mediático para denunciar esos hechos le honra. Es algo que tiene su valor. Lo que yo le reprocho es que no haya tenido el valor, o la pericia, de desinflar sus personajes, para que el icono del asunto que el quiere denunciar no lo encuentre “mono” la señora que consume los ositos de Tous.
14/07/2005 11:09. #. Hay 11 comentarios.

17/07/2005

Reposición

Reproduzco abajo el segundo blog que colgué, hace ahora nueve meses. Hoy iba a escribir sobre artistas que denuncian hechos y situaciones paradójicas del mundo, especialmente del mundo del poder, con su trabajo, como: Hans Haacke o “nuestros” Rogelio López Cuenca (del que he de decir que me gusta mucho lo que hace) y Santiago Sierra (del que he de decir que no termino de comprenderle y que no sé si me gusta). Todos tienen en común que muerden la mano que les da de comer y que aprovechan la estructura expositiva y el mundo del arte para denunciar, a menudo, la propia estructura. He intentado escribir algo al respecto, pero me salían una y otra vez las ideas expresadas en aquel blog, razón por la cual he decidido volver a pegarlo, para ver que nos sale entre todos.

DE LO MODERNO Y SUS CONTINENTES
Sólo se puede construir lo que antes se ha imaginado.
El sueño es el verdadero motor de la ciencia. Julio Verne no predijo, sino que dictó los adelantos técnicos del siglo XX. Todo sueño capaz de preñar el subconsciente colectivo termina convirtiéndose en realidad. Cuando Julio Verne soñó que iba a la luna, de algún modo fundó la N.A.S.A. Del mismo modo que nosotros existíamos ya, en la mirada de deseo de nuestros padres.
Este mismo análisis se puede hacer de la idea moderna. La modernidad, desde el punto de vista de las artes, no existiría si no la hubiera soñado Baudelaire y habría muerto si Walter Benjamín no la hubiera articulado. Nada sería como es, al menos en occidente, sin el concurso de la idea de que lo nuevo es mejor que lo anterior. Es la esencia de la idea de progreso.
El problema es que, muertos y santificados ya los padres de la idea, ésto se ha convertido en una creencia, y cualquiera que se atreva a poner en duda, o como mínimo a plantear una reforma de la cuestión, pasa a convertirse en un hereje, o reaccionario que es como se llaman ahora. El único alimento para el desarrollo de nuestra sociedad es la novedad. Por esto las grandes empresas de marketing se alimentan de informes que recogen los llamados cazadores de tendencias en los sitios, en principio, más avanzados del planeta: las grandes urbes cosmopolitas. Estos andan buscando desesperadamente el nuevo Artaud o Baudelaire que les indique el rumbo a seguir. Las empresas de marketing ( gramática parda, en aragonés) ya se encargarán de tender el puente entre sueño, o anhelo, y realidad, o rentabilidad. El problema es que a menudo no encuentran el Mesías capaz de tirar de toda esta estructura, y entonces han de inventárselo. Cuando esto ocurre, que es casi siempre, crean primero la tendencia y luego satisfacen las “nuevas” necesidades, de la cada vez más apática generación a la que deben suministrar los aparejos necesarios para su identificación como jóvenes sediciosos.

Parece obligado que los artistas han de servir a esta idea y que los Estados, lejos de perseguirlos, han de alentarles y favorecer la expresión de sus anhelos. Esta es una de las paradojas de las administraciones postmodernas: la subvención ha de destinarse a la subversión para ser realmente eficaz. Y al revés los artistas que quieran ser subvencionados estarán obligados a ser subversivos. Últimamente se han visto en este sentido situaciones como mínimo insólitas: estoy pensando en el último artista español que fue seleccionado para el pabellón español de la Bienal de Venecia; Santiago Sierra. La obra presentada criticaba la política de inmigración del mismo gobierno que la pagaba. Que el pabellón se inaugurara sin problemas (que a mí me parece ser la mejor demostración de que la obra era inocua) pareció no sorprenderle a nadie. Esto mismo ya había ocurrido en ediciones anteriores en el Pabellón Alemán con Hans Haacke; en la Expo de Sevilla con Rogelio López Cuenca; en el Museo Reina Sofia con Valcárcel Medina y en numerosísimos ejemplos más. Y en esencia no es muy distinto de lo que se hizo durante el franquismo con el grupo “el paso” cuando se presentó en esa misma bienal.

Yo soy de los que ingenuamente creen que lo subversivo, para serlo, deberá ser mínimamente censurado por lo establecido para ser creíble; y que cuando ya no se toman ni las precauciones para hacer formalmente excitante lo nuevo, o lo que es lo mismo fingir un cierto cabreo, me permito dudar, evidentemente, de su eficacia como revulsivo social.
Como toda religión institucionalizada el arte moderno precisa (además del dogma de la preferencia por lo nuevo) de santos, templos, sacerdotes y fieles. Por esto no hay empresa, entidad o estado que se precie que no tenga su moderno edificio en el que ocurra todo esto. Eso es la Fundación Cartier de París y la Hitachi en Londres, por citar un par patrocinadas por empresas privadas La Casa Encendida de Caja Madrid o la Fundación de La Caixa en Barcelona, por citar otro par patrocinadas por cajas de ahorro.
La construcción de “iglesias” para el culto parece estar en clara expansión. Otra cosa es que se tenga clara la ortodoxia a seguir.
Todo esto me recuerda un cuento que leí hace tiempo que, aún a pesar de que no recuerdo el autor, no me resisto a contarlo brevemente:
“Un barco de galeras está encallado. Los galeotes reman en el vacío y en estas baja el capitán de la galera con su segundo de abordo y les arenga:
-¡Galeotes!. Las Islas Vírgenes están a la vista. El ron mana de las fuentes. Ellas corren desnudas por la playa. ¡Remad!,! ¡remad con brío!, y mañana todo esto será vuestro.
Los galeotes enardecidos retoman con gana la faena. El capitán y su segundo suben a cubierta. El subalterno le comenta:
-Mi capitán estamos encallados, jamás saldremos de aquí...
- Ciertamente... pero mientras ellos no lo sepan nosotros seguiremos siendo los jefes.”
Jean Braudillard en el libro titulado: “El crimen perfecto”, Anagrama 1996, dice en la página 16:
“Así se ha realizado la profecía: vivimos en un mundo en el que la más elevada función del signo es hacer desaparecer la realidad, y enmascarar al mismo tiempo esa desaparición. El arte no hace hoy otra cosa. Los media no hacen otra cosa. Por esto están condenados al mismo destino.
Como ya nada quiere ser exactamente contemplado, sino visualmente absorbido y circular sin dejar huellas, dibujando en cierto modo la forma estética simplificada del intercambio imposible, es difícil hoy en día recobrar las apariencias. De suerte que el discurso que lo explicara sería un discurso en el que no hay nada que decir, el equivalente a un mundo en el que no hay nada que ver”
Esta es la terrible cuestión: no hay posibilidad de decir puesto que cuando se hace es precisamente este gesto el que alimenta la máquina que se critica. Como cuando Hércules luchaba con la hidra de siete cabezas.
Jean Clair, director del museo Picasso de Paris, comisario de la Bienal de Venecia del centenario y de la exposición más ranciamente fresca que he visto en los últimos lustros: “El alma en el cuerpo” propone algo que a mí me parece muy atractivo. En su libro: “La responsabilidad del artista”, Gallimard, 1997, y en especial en los capítulos tercero,(“Le bleu et le rouge, -L´aprés guerre-“) y cuarto (“Le visage et la gueule- Le temps présent-“) articula magistralmente que el artista no es, ni se le debe permitir ser, inocente. A medida que el modo de ver moderno se impone se produce también el divorcio entre arte y ciencia; a partir de entonces, ésta última dirá verdades irrefutables y contrastables, y el arte dirá opiniones, anhelos o sentimientos. Por lo tanto, del mismo modo que no se puede acusar al “médium” por lo que exprese de su visión del más allá, de nada puede ser responsable el artista moderno, que bastante desgracia tiene de haber sido abducido por el dios de las artes para hacer llegar su mensaje a los tristes mortales. Cuando Marshall McLuhan afirma en 1967 que el medio es el mensaje está haciendo hincapié en esta misma idea. No hace sino constatar un estado de los hechos que ha venido siendo exponencialmente cierto desde entonces. La publicidad lo sabe muy bien. Pero antes de que nos muramos de inanición comunicativa, de que nos quedemos todos mudos y sordos( conceptualmente hablando, claro está), ante la imposibilidad de establecer un vehículo de comunicación que no fagocite las ideas del emisor para convertirlas en lo que el propio medio quiera, habrá que decir que la vaca no es el tetra brik y que el hilo de cobre no es la electricidad. Para llevar las cosas a un sano estado de sensatez Jean Claire propone un nuevo maridaje entre arte y ciencia y desde él, revisar la historia de los últimos dos siglos. Esto fue en esencia su exposición el alma en el cuerpo y también la bienal de Venecia del centenario titulada identidad y alteridad. La receta de Jean Claire es muy simple: retoma la idea que Quatremêre de Quincy expone en 1791, según la cual se propone la creación de un museo nacional que muestre de un modo conjunto, y atendiendo especialmente a la “liaison” que hay entre, las artes, las ciencias y las letras. Esta proposición de Quatremère se inspira a su vez en los términos de la Enciclopedia cuya ambición era precisamente la de exponer: “el orden y encadenamiento de todos los conocimientos humanos”. Jean Claire aplica este olvidado modo de mirar a lo ocurrido en el mundo en los últimos doscientos años y como consecuencia de esta “retroprogresiva”y nueva ordenación surge una nueva y más clara visión de lo ocurrido.
Aplicando esta mirada a un hipotético museo aragonés las primeras abstracciones del grupo Pórtico deberían colgarse al lado de los dibujos de neuronas de Don Santiago Ramón y Cajal; la filmación de La salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza, de Eduardo Jimeno y fotogramas de las películas de Segundo de Chomón al lado del cuadro cinético titulado La jota de Francisco Marín Bagüés; las primeras máquinas al lado de las esculturas de Gargallo. Se trataría de desacralizar lo necesario la obra de arte, hacerle perder parte de su hermetismo mágico como icono moderno, al tiempo que se prestigia la obsoleta e inservible chatarra científica, o técnica, para de este modo hacer comprensibles a las unas en las otras.
Este mismo espíritu serviría también para la creación de un nuevo centro cultural que naciera con esta vocación. Con la hereje vocación de que, quizás, lo nuevo no sea mejor que lo anterior. Con la vocación de hacer evidente a todos lo hasta ahora mayoritariamente incomprensible y hermético. Con la vocación de volver a llenar las palabras, los objetos y los hechos, de su exacto contenido para que podamos volver a usar los medios inherentes al hombre para hacernos mutuamente más sabios y más felices.
17/07/2005 23:14. #. Hay 14 comentarios.

21/07/2005

Tontos superlativos

Tengo un amigo que tenía una gran empresa en el campo de la distribución alimentaría.Hace ya unos lustros la vendió a un grupo mayor. No sé si saben que cuando se vende una gran empresa los compradores suelen exigir que se quede el gerente anterior durante un tiempo hasta que los nuevos aprenden a pilotar el nuevo buque.
Mi amigo recibió al nuevo gerente que le causo una gran impresión: master en dirección de empresas, economista, políglota, emprendedor, con nuevas ideas a aplicar, fruto de su análisis de empresas similares en Estados Unidos y Alemania. Impresionante.
Sigue causándole una gran impresión. El otro día refiriéndose a él en una conversación me dijo:

-Era un chico preparadísimo, con gran cantidad de ideas y muy trabajador. ¡Fíjate si sería trabajador que logró perder mil quinientos millones el primer año!. Cosa, créeme, dificilísima, en la saneada estructura que yo le dejé.

Algo de esto suele pasar con los nuevos gestores que cada cierto tiempo se instalan para dirigirnos en las instituciones. Llegan cargados de ideas y tienen prisa por ponerlas en práctica ya que las elecciones acechan a la vuelta de la esquina. Los desastres de gestión se notan menos porque su oficio, al contrario que el de mi amigo gerente, consiste en gastarse el presupuesto asignado, y si se gastan un poco más, tampoco pasa nada.

Y es que la sabiduría, la verdadera, consiste en saber esperar, primero esperar paciente y humildemente a que las cosas te vayan entrando con la cadencia que ellas quieran en la cabeza; después en ponerte a favor de las circunstancias, del mismo modo que se usa el viento en un velero para mantener el rumbo, que es a lo máximo que se puede aspirar, que la velocidad ya la decidirá la climatología. Pero este pensamiento está cada vez más alejado de las mentes de los que nos dirigen. Y la cosa va a peor, todos los que tienen posibles e hijos adolescentes compiten entre sí para que los niños aprendan idiomas, piano, equitación. Luego para sacarlos al extranjero y para que estudien Marketing, mientras aprenden los nuevos modos de ser “pijo” en el extranjero.
Después, ya “formados”, para que entren de “chico de los recaos” en alguna multinacional con nombre rimbombante para que los papas lo puedan contar en las cenas. Y luego a casa a dirigir la empresa familiar, en el mejor de los casos, o al paro o la política, en el peor.

Y es que la estupidez no se quita en el extranjero si no sales de los colegios mayores y recibes la pasta de casa. Lo que se suele conseguir con este proceso acelerado de formación es un estúpido ilustrado; que es un estúpido superlativo. O por decirlo en palabras pronunciadas en un debate parlamentario por Don Salvador de Madariaga refiriéndose a un diputado en Cortes de la época que era políglota:

-Don fulano es tonto en cinco idiomas.

Cosa perfectamente posible.
21/07/2005 12:16. #. Hay 6 comentarios.

22/07/2005

Difusión

Reproduzco este texto tal cual viene en la página de Mariano:

De Catarsis, el blog de Héctor Blanco:::

Consejo de sabios para Zaragoza
Julio 19th, 2005

Hace ya casi dos años, podíamos leer en una nota del Ayuntamiento de Zaragoza una frase que levantó bastante expectación:

[…]
También se han dado los primeros pasos para crear un “Consejo de Sabios”; este comité estará compuesto por un reducido grupo de expertos de talla internacional que asesorá al Alcalde de Zaragoza en materia de Sociedad del Conocimiento y nuevas tecnologías, y del que formará parte el profesor Manuel Castells, una autoridad académica de renombre mundial en este campo.
[…]

Pues bien, parece que al fin, esta misma semana se constituye ese “Consejo de Sabios”, bajo la forma de “Comité Internacional de Expertos en los campos del desarrollo de la Sociedad de la Información y la innovación digital urbana”, bajo el auspicio del Ayuntamiento de Zaragoza y la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento.

Con él, es de esperar que el Ayuntamiento de Zaragoza goce de un asesoramiento de alto nivel, imprescindible para obtener el mejor resultado de todos los proyectos relacionados con la Sociedad de la Información que se pongan en marcha en la ciudad. Además, este grupo de notables proporcionará una notable visibilidad internacional a las decisiones que tome, reforzando la proyección de Zaragoza hacia el exterior.

El profesor Manuel Castells ha tenido un papel decisivo en la constitución del comité, lo que supone una garantía sobre la idoneidad de sus integrantes. A continuación un copiapega con algo de información sobre cada uno de ellos:

Presidente

# William J. Mitchell (EE.UU./ Australia) Director académico del Programa de Ciencias y Artes de la Comunicación, Media Lab (Massachusetts Institute of Technology, MIT). Australiano de origen, el profesor Mitchell enseñó en las universidades de Yale, Carnegie Mellon y Cambridge antes de llegar al MIT, donde fue durante una década decano de la Escuela de Arquitectura. Es autor de varias obras de referencia –como Me++, E-topia y City of bits- sobre el impacto de las tecnologías de la información en la forma de pensar y construir la ciudad en la era digital.

Miembros

# François Bar (EE.UU./ Francia) Profesor de la Annenberg School for Communication, University of Southern California. EE.UU. François Bar es un reputado especialista en infraestructura de telecomunicaciones para la Sociedad de la Información desde un punto de vista económico y social. Uno de los focos de sus investigaciones ha sido el desarrollo de las redes inalámbricas de Internet en las ciudades. Ha enseñado en distintas universidades de Estados Unidos, Canadá y Francia, su país de origen, donde se graduó como ingeniero civil.

# Manuel Castells (España) Investigador de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y profesor emérito de la Universidad de California en Berkeley. El profesor Castells es una de las autoridades mundiales indiscutibles en la investigación de las nuevas formas sociales y económicas de la era digital. Su trilogía “La Era de la Información: economía, sociedad y cultura”, ha marcado un hito en el estudio y comprensión de los nuevos modelos organizativos impulsados por la tecnologías de la información. Es autor de veintitrés libros, y ha sido profesor invitado en quince universidades, conferenciante en más de cuarenta países y laureado como doctor Honoris Causa por trece universidades de Europa y América.

# Dennis Frenchman (EE.UU.) Profesor de Diseño Urbano y director del Grupo de Diseño y Desarrollo de la Ciudad en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Frenchman es uno de los arquitectos que más ha trabajado e investigado en el uso de las nuevas tecnologías en el medio urbano, especialmente para la recuperación de zonas degradadas o en desuso. En ese campo, ha participado en proyectos tan singulares como Digital Media City, en Seúl; International Media Avenue, en Pekín; o el Sapiens Park, en Florianópolis (Brasil).

# Peter Hall (United Kingdom) Professor de Planeamiento en la Bartlett School of Architecture and Planning, University College London. Sir Peter Hall es autor de más de treinta libros sobre planeamiento urbano y regional, entre ellos el monumental “Cities in civilization”. Miembro de numerosas sociedades científicas y asesor de distintos gobiernos e instituciones, el profesor Hall ha investigado de forma especial sobre el crecimiento de las ciudades y sobre la creación de polos tecnológicos urbanos.

# Pekka Himanen (Finland) Investigador principal en el Helsinki Institute for Information Technology de la Helsinki University of Technology. Pekka Himanen fue, a sus veinte años, el doctor más joven en la historia de Finlandia. Dirigió el Centro Berkeley para la Sociedad de la Información en California. Saltó a la fama internacional con el libro “La ética hacker”, traducido a más de veinte idiomas. Es coautor con Manuel Castells de la obra de referencia “La Sociedad de la Información y el Estado del Bienestar”.

# Michael Joroff, (EE.UU.) Profesor de la School of Architecture and Planning en el Massachusetts Institute of Technology, MIT. Como especialista en desarrollo inmobiliario y en nuevos entornos de trabajo, Joroff asesora a numerosas empresas y ciudades en América, Europa y Asia Sus investigaciones se orientan al análisis de cómo el entorno físico influye en los procesos de cambio de las organizaciones y se ocupa, en especial,de la convergencia de ese entorno físico con la nueva realidad del ciberespacio y de sus consecuencias en el capital social y humano.

# Veronique Kleck (Francia) Secretaria general y fundadora de la asociación VECAM y directora de la Cumbre Mundial de Ciudades y Poderes locales en la Sociedad de la Información (2003-04). Véronique Kleck es una destacada activista internacional por la causa de hacer que los ciudadanos entiendan, cuestionen y aprendan a usar en beneficio propio las nuevas tecnologías de la información. Ha sido asesora del Gobierno francés, del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo de Ciudades y Regiones.

# Guido Martinotti (Italia) Profesor de Sociología Urbana en la Universidad de Milán. Ha enseñado en varias universidades de Italia, Francia y Estados Unidos, y está considerado como una referencia ineludible en Europa en la investigación sociológica sobre los problemas de las ciudades contemporáneas.

# Saskia Sassen (Estados Unidos) Titular de la Cátedra Ralph Lewis de Sociología en la Universidad de Chicago y profesor visitante de la London School of Economics. Saskia Sassen es conocida mundialmente como autora de la obra de referencia “La ciudad global”. Sus investigaciones han seguido la traza del fenómeno de la globalización y sus distintas consecuencias sociales, económicas y urbanas. Una de sus líneas actuales de trabajo es el análisis de cómo la realidad social y cultural influye en la construcción del ciberespacio.

Esto resulta todavía más interesante teniendo en cuenta que una de las cuestiones que el comité tendrá que dilucidar es ¿Puede el modelo de desarrollo del software libre ser útil para involucrar a la gente en la tarea de tomar el control de las tecnologías que se están introduciendo en nuestras vidas de forma abrumadora?

El mismo jueves, la propia Sassen impartirá la conferencia “Internet, globalización y control social”. Para terminar, reproduzco el mensaje de Ricardo Cavero anunciando la creación del comité y la charla:

Queridos amigos,
La próxima semana tendremos en Zaragoza (por fin) a un comité de expertos internacional en materia de sociedad de la información. Esta es una vieja idea que veniamos perfilando y que gracias a la tenacidad de Jose Carlos Arnal finalmente se ha puesto en marcha.
Entre los miembros destacados tenemos a Manuel Castells, Saskia Sassen, Veronike Cleck, William Mitchell, Dennis Frenchman y alguno otro que se me olvida. También estan en el meollo, aunque no vendrán la semana que viene, Peter Hall y Pekka Himmanen.
Dentro del programa de trabajo, contaremos con una conferencia pública de Saskia Sassen con el título “Internet, globalización y control social”:
Fecha: jueves 21 de julio
Hora: 19:00 horas
Lugar: Paraninfo de la Universidad de Zaragoza

Estáis todos invitados y os agradezco que le déis la máxima difusión posible.
22/07/2005 10:21. #. Hay 1 comentario.

25/07/2005

Texto para catálogo

Me ha llamado un amigo y me ha pedido un texto para un catálogo de una exposición. esto es lo que ha salido:

Cómo los textos de los catálogos no se suelen leer muy concienzudamente, digámoslo desde las primeras líneas, para que nadie pueda no advertirlo: La pintura no es un modo de ser de las cosas (que ya tienen color en sí mismas); la pintura es un modo de ser del hombre, que algunos hombres ejercitan. El primer homínido fue esencialmente hombre cuando tuvo memoria y pintó, sin verlo, mirando dentro de sí, al bisonte en la pared de la cueva. La pintura nació, pues, para figurar. Para hacer aparecer cosas que no estaban en el sitio pero, que sin embargo, otros podían reconocer.

Este primigenio gesto lo vienen repitiendo, casi con idénticos medios, desde entonces para acá algunos de nuestra especie. Son los que llamamos pintores (últimamente por eso de la multidisciplinidad se llaman “artistas plásticos”, pero a mí me sigue gustando más la palabra “pintor”). La particularidad esencial que tienen todos los pintores, de todos los tiempos, es la inmediata comunicación con cualquier otro, contemporáneo o prehistórico, por el mero hecho de observar su obra unos instantes. Es por esto que la idea de progreso no es aplicable a las artes en general, ni a la pintura en particular. Es evidentemente cierto que el Renault que pilota nuestro Fernando Alonso es más eficaz, desde el punto de vista de la velocidad, que un carro; pero las pinturas prehistóricas no son menos “eficaces” desde el punto de vista plástico, que la “Sixtina” de Miguel Ángel o el “Inocencio X”de Velázquez . Son igualmente “eficaces” para figurar lo no existente. Que la pintura y la realidad no son la misma cosa es una evidencia, o perogrullada, pero me parece que se está olvidando últimamente con demasiada frecuencia. Por esto se habla, erróneamente, de pintores “realistas” o “abstractos” Da exactamente igual que el pintor figure algo visto, soñado, sentido o pensado. De lo que se trata es de que sea capaz de hacernos ver, soñar, sentir y pensar con él. Yo no hago ningún distingo entre unos u otros pintores. Para mí la palabra pintor esta llena de un exacto contenido, que es el que acabo de expresar.

Miguel Ángel Oliete es un Pintor. Un pintor que gusta de pintar paisajes, es decir: alguien que intenta traducir el misterio de la luz rebotando encima de las piedras, campos, casas, árboles, mares y ríos; a pintura. Con él, cuando esta enfrascado en esta tarea, mirando por encima de su hombro y aconsejándole están: Carlos de Haes, Aureliano de Beruete, Sorolla, Fortuny, Bonnard, Klimt, Corot, Monet y muchísimos más. De esta orgiástica y simultánea conversación van saliendo los cuadros, del mismo modo que los gusanos segregan seda, lenta e interrumpidamente. Con la sabia humildad del que se sabe caminado a lomos de los gigantes que le han precedido Migel Angel Oliete se esmera en hacer unos cuadros sentidos y exactos. Es un cazador del escurridizo y tramposo color que las cosas parecen tener. Como lo fueron sus predecesores en la certeza de no ser más que un eslabón de la cadena que nos ata al origen.

Miguel Ángel Oliete es un hombre apasionado, concienzudo y pictóricamente culto. Esto le defiende de uno de los más grandes peligros de nuestra época, que es: el vano, y rancio ya, empeño moderno de pretender descubrir la nueva vía expresiva para contar lo de siempre. Sabe que “lo de siempre” y contado “como siempre” es exactamente el empeño del pintor, del buen pintor: Goya quería pintar como Velázquez, Ribera como Caravaggio, el último Hockney como Picasso...Y es precisamente en este humilde viaje de acercamiento al eslabón anterior donde surge el genuino modo de ser de la pintura que cada uno de nosotros llevamos dentro.

Miren los cuadros de Miguel Ángel Oliete, como lo que son: visiones atrapadas, memorizadas y traducidas a pintura, que nos han de entroncar directamente con el misterio de lo que creemos ser.

Pepe Cerdá
25/07/2005 13:49. #. Hay 8 comentarios.

27/07/2005

Miedo

Tengo miedo. Hace ya tanto tiempo que tengo miedo que ya casi no me doy cuenta. Me pregunto si a los demás les pasa lo mismo. Supongo que me refiero a eso que llaman los psicoanalistas angustia vital y quiero pensar que a los demás les debe de pasar algo parecido. Pero nunca podré saberlo.
Lucrecia Borgia tenia grabada en la cabecera de su cama esta frase: “Sin esperanza, luego; sin miedo”. Puede que esa sea la solución. Dejar de esperar, dejar de temer...Parece fácil.
De lo que ya no me acuerdo es de qué tengo miedo.
Temí, cuando joven, por mi futuro, o mi porvenir, como decía mi Madre. Pero ahora, que para bien o para mal, el futuro ya está aquí, no parece que haya razón para respetarlo
Temí, también al fracaso sin saber muy bien en que consistía tal cosa, ahora con mil y un fracasos en mi haber sé que no es para tanto.
Temí, así mismo, a la precariedad, pero después de tantos años en “precario” sé que es una forma de estar como cualquier otra.
Ahora temo a la enfermedad y la decrepitud que parece ser nuestro cierto futuro, pero nada puedo hacer para evitarlas.
Ahora que sé que el temor al fracaso es lo que nos hace fracasar, quiero dejar de temer, pero no parece depender de mí.
27/07/2005 13:47. #. Hay 13 comentarios.

28/07/2005

Culpa

Me culpo a mí por mis fracasos y al azar le apunto los logros.
Esta actitud que aprendí en la niñez observando la profunda y sentida modestia con que mis familiares se comportaban ante los otros me ha acompañado toda la vida. Luego supe que eso era consecuencia de haber visto y vivido una guerra, que ni empezaron, ni ganaron, ni querían volver a ver, ni a vivir. Habían visto como todos los de su clase que se atrevieron a significarse lo habían pagado carísimo. Recuerdo su actitud ante cualquiera que llevase uniforme, ante el cura, ante el empleado del banco, ante el médico, ante cualquiera que representase el poder. Los únicos que podían caminar pisando fuerte, los únicos que podían llenar de risotadas los restaurantes y entrar altivos en sus propias casas, eran los otros, los que habían ganado. Recuerdo cómo se sentaban en la mesa de la cocina de mi abuela, casi sin saludar, la pareja de la guardia civil, el médico o el cura; o todos a la vez. Y cómo mi abuela les servia de todo lo que hubiese.
Mi Madre me repetía desde niño como una letanía para que se me quedase grabado en el cerebro límbico: “Hijo mío: sobre todo, tú no te des a entender”.
Y resulta que no he hecho otra cosa en la vida que “darme a entender”. Pero siempre advertido por aquella frase de mi Madre, esperando la reacción violenta de los otros por mi atrevimiento, sabiendo que me traería complicaciones.
Ahora, ya de mayor, no puedo evitar volver a sentir esto cada vez que me atrevo a decir o a hacer.
Así ha venido siendo y así será.
28/07/2005 11:19. #. Hay 16 comentarios.

29/07/2005

Un par de coplas

Hay una coplilla que dice así:
“Debajo de un árbol sin frutos, me puse a considerar: ¡Que pocos amigos tie quien no tie na que dar”.
Esta es complementaría de otra, que le gustaba mucho a Unamuno y que citaba con frecuencia, que reza:
“Cada vez que pienso que me tengo que morir, me tumbo en el suelo y me jarto de dormir”.
Sartre lo contó un poco más largo, pero por ahí iban los tiros.
29/07/2005 12:36. #. Hay 3 comentarios.

31/07/2005

Reparto de papeles.

Para los que tenemos una personalidad melancólica, la construcción de la identidad en la adolescencia es tanto más difícil cuanto más se aleje el grupo zootécnico de uno, del que adorne al capitán del equipo de fútbol del instituto. Este suele: tener moto, estar cachas, ser un guaperas y tener papa empresario. Ellas lo admiran y compiten entre sí para ser las elegidas para lo que él apetezca. El resto de los machos “normales” le suelen hacer la corte y compiten, como ellas, para formar parte de la pandilla. Hay puesto de gordo gracioso, de adlátere tirillas, de “dejame dar una vuelta en la moto, anda...”, en fin ya saben...

Al melancólico con el ego desproporcionado, como no va a ser admitido, ni quiere, en el grupo de los machos dominantes, le queda el papel antitético de reflexivo y sensible intelectual. Ocupando este papel, por lo menos, puede aspirar a cubrir las hembras que son rechazadas por el “standard de raza” motorizado. Tienen menos “trapio” que las elegidas por el jefe, menos tetas, el culo más caído y el pelo más lacio, pero son hembras al fin y al cabo. Y en la adolescencia lo primero, es lo primero.

Ahí empieza uno a leer a Artaud, a alquilarse una buhardilla y comprarse unos libros de Parramón, y un caballete, y una caja de óleos, y ponte aquí que te voy a hacer un retrato.

Como “dios los cría y ellos se juntan” empieza uno a conocer a otros colegas y a hacer exposiciones colectivas en los cafés donde se fuman los porros y se beben las absentas (que en mi época se podían beber). Y al salir, mientras se espera con ella el autobús, se ve pasar al de la moto, ahora con coche fardón, con una de su catálogo de rubias mechadas. Y a fumar más porros, y a coger más pedos, y a ilustrar fancines, y libros de poesía, y premios de arte joven, y todo lo que haga falta.

Ahora como la edad todo lo aplaca, suelo cenar con los de la moto, que como les ha ido bien en la vida suelen comprar cuadros. Su rubia mechada, está estirada, implantada de botox y liposupcionada. Y me mira como no me miró entonces, pero ahora ya es tarde. Si intimo un poco más con “el de la moto” y salgo de copas con él me presenta a la ciudadana soviética de la que anda enamorado, pero por los chicos y por no destrozar la familia ha de mantener su idilio en secreto. Y entonces, al final de la noche, con mas copas que Heraclio Fournier, me dice que me envidia, que envidia mi libertad, la vida que he llevado, lo que he viajado y (lo que más me jode) que me dedico a lo que me gusta. Que él ha tenido que llevar los negocios familiares y que lo único que ha elegido es a su soviética, pero que no puede ser por los niños..
31/07/2005 20:31. #. Hay 2 comentarios.




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