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pepe-cerda

Crísis de fe.

Ayer como no tenía nada mejor que hacer( perdón, mejor dicho, tenía tanto que hacer que decidí no hacer nada de lo que urgentemente se me demandaba. En estas pequeñas cosas consiste la libertad, aunque luego se pague caro.) anduve hojeando un libro que me compré hace tiempo, cuando estaba en Madrid. Lo sé porque aún tiene la pegatina de la librería del antiguo museo de arte contemporáneo de la ciudad universitaria de Moncloa, en cuya cafetería contigua desayunaba casi todos los días.

Recuerdo que entonces lo leí con vivísimo interés. No puse en duda nada de lo que allí se decía y creo que incluso lo leí un par de veces. El libro, que es magnífico, se trata de “Las vanguardias artísticas del siglo XX” de Mario De  Micheli. En él se cuenta la historia oficial del arte del siglo XX y de las circunstancias que la produjeron en el siglo XIX: lo de la comuna de París, lo de Baudelaire, , el drama histórico de Van Goh, lo de hacerse salvajes, etc.

En la segunda parte se reproducen íntegros los “Documentos”, es decir los manifiestos: del Dadaísmo, del Surrealismo, La pintura cubista, el Futurismo etc, etc

Estuve entreteniéndome especialmente en el primer manifiesto surrealista del Doctor Bretón, y la verdad, no sé si porque me he hecho mayor, si porque ya no me creo nada, o porque que tengo las entendederas irritadas; pero se me caía de las manos. ¡Como es posible que aquel grupo de señoritos parisinos reunidos en la Closerie des Lilas pudieran protagonizar ese supuesto cambio radical en el modo de mirar el arte!

Es inaudito que aún se siga enseñando la historia del arte equiparando “movimientos” como el “Dada”, o el “Surrealismo” a la misma altura que el Romanticismo o el Barroco. Esto es una barbaridad que no resiste el más mínimo análisis.

Parece ser que antes de ser formulado por el Doctor Bretón, ningún artista de la historia de la humanidad había atendido al mundo de lo “no racional” y que a partir de ser formulado por este ingenioso galeno el modo en el que se debía ser “surrealista” sólo lo serían verdaderamente los admitidos en su grupo. Luego, incluso, se les expedía carné y lo que hiciese falta. Es en el fondo la idea cristiana de los elegidos, de los apóstoles. Pero tan descarada que no termino de comprender como pudo funcionar. Incluso uno de ellos (el hijo pródigo, el expulsado, nuestro Salvador Dalí ) se fue (como el apóstol Santiago hasta Finisterre, hacía dónde se pone el sol) a predicar al otro lado del Atlántico con notable éxito.De aquellas lluvias vinieron los lodos de ahora, pero creo que ya no hay quien enmiende esto. Hay demasiados libros de texto explicándolo. Si algún alumno de bachillerato pone en duda la importancia capital de este movimiento en un exámen de historia del arte, será suspendido y no podrá pasar curso, y no podrá ser ni ingeniero, ni médico. Es tan verdad como el metro de platino iridiado, diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre..Hay demasiadas salas de museo ordenadas de este modo lineal y absurdo, del modo con el que se explica la inexorable continuidad de las vanguardias artísticas.Demasiados ensayos y libros de divulgación, como para andar tocando las narices.

Y lo mío es peor, dedicándome a lo que me dedico, ya no consigo leer, sobre estos temas, con la sed y la fe que leía entonces, y es una pena, porque sólo con fe (fe en el amor, en el arte, en la vida) se disfruta verdaderamente. Sólo desde la fe uno se puede apasionar y por lo tanto vivir verdaderamente. Y servir para dar un paso decidido hacía adelante en la dirección marcada: en la de la fe en el progreso.  Este hereje espíritu crítico que me contamina va a terminar conmigo. !Pero es que las ruedas de molino se me indigestan!, que le voy a hacer...

Voy a intentar enmendarme y a dejar de poner en duda los dogmas que así no hay manera de hacer nada.
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3 comentarios

alicia -

Hace tiempo,esas mismas ruedas de molino, no se te indigestaban, porque tenías "el estómago" más vacío. Un beso
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ambrosio -

Respecto a la fe en el progreso hay una diálogo entre
Prometeo y el Primer Coro en Nuevo Prometeo Encadenado de Xenius que quiero transcribir:
Prometeo.- La Historia comienza cuando entrego el Fuego a los hombres. La Historia terminará cuando llegue el tiempo de que saque el Fuego de manos de los hombres.
Primer Coro.- Y los hombres, ¿No añorarán el progreso?
Prometeo.- ¿Quién puede añorar el proreso ante la perfección?

di Lampedusa -

"Sólo desde la fe uno se puede apasionar y por lo tanto vivir verdaderamente".

Creo que puedo estar totalmente de acuerdo con eso. Sólo hay que saber elegir la fe adecuada... no hacen falta muchas.

Luego vendrá algún cientificucho que nos diga que toda fe es una milonga. Ingenuos...
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