Facebook Twitter Google +1     Admin

http://youtu.be/it6-92AuP1M
25/08/2013 09:03. pepe-cerda #. sin tema Hay 2 comentarios.

De la pintura y otras cosas.

20130311221230-705pacolafarga-2-1.jpg

Hece un tiempo Paco Lafarga me pidió un texto de presentación de una exposición que hizo en Zaragoza, en las salas del Torreón de Fortea más concretamente. Hoy lo he releído y me ha parecido conveniente compartirlo con ustedes.

A continuación el texto:

 

 

 

Cuando Leonardo escribió aquello de que la pintura es “cosa mentale” seguro que no imaginó las vueltas que a esta frase se le iba a dar en los siglos siguientes a su muerte. Seguro que de haber sido consciente de la gravedad de la afirmación la hubiese matizado más: hubiese dicho, quiero pensar yo, que sí, que es cosa” mentale” pero aún más “sensuale”. Que si sólo es “sensuale”, no sirve, que si sólo es “mentale”, tampoco. Que el pensamiento sin acción lleva a la locura; que la acción sin pensamiento a la estupidez. Que del mismo modo que el funabulista se deja llevar por encima del cable con la máxima concentración para que la locura de jugarse la vida no se convierta en un hecho fatal, el pintor se adentra en la grasosa y untuosa inexactitud de la pintura. Que cuanta más loca sea la aventura más cuerdo habrá de estar el aventurero.

Pero esto solo son especulaciones mías, Leonardo solamente sentenció que la pintura es “cosa mentale”, de lo “sensuale” no dijo nada y esto le sirvió de punto de apoyo, siglos más tarde, a Marcel Duchamp para decir que abandonaba la pintura por ser un asunto meramente “olfativo y retiniano” para concentrarse exclusivamente en la “cosa mentale”.

 Pero a mi parecer, Duchamp nunca dejo de ser un pintor, como demuestra su última y secreta obra “el etant donné” que no es otra cosa, en esencia, que un cuadro renacentista moderno en el que el espectador está obligado a mirarlo, del mismo modo que se escudriña por el ojo de la cerradura,  a través de dos agujeros que reproducen el efecto de la perspectiva cónica central de los cuadros clásicos. 

Quiero pensar que del mismo modo que sólo se puede estar despierto si se ha dormido antes, sólo la pintura puede ser “mentale” cuando es “sensuale” y al revés.

A la pintura le pasa como al tiempo, el sabio Agustín de Hipona  sentenció al respecto:

“-Me preguntáis qué cosa es el tiempo. Si lo pienso no lo sé, más si no lo pienso lo sé”.

Lo mismo ocurre con la pintura, yo no sé decir qué cosa es si se me pregunta, ahora bien si no se me pregunta, lo sé perfectamente. Pocas cosas hay más evidentes para los ojos de un pintor que la pintura misma, del mismo modo que evidente es el paso del tiempo. Podríamos decir, también del tiempo que es “cosa mentale”, y cierto sería, pero no sería menos cierto decir que el paso del tiempo se siente en la carne y que la medida del mismo, más que los minutos, los segundos y las horas, es la profunda angustia vital que su transcurrir nos provoca.

El asunto, es a mi parecer, que el ser humano cree saber cosas que en realidad las siente; y cree sentir cosas que en realidad las sabe. Que el ser humano, esencialmente, no es sino  un mono confundido y erecto que gusta de complicar lo sencillo y simplificar lo complejo.

 Mi amigo el profesor y escritor Carlos Castán me contó que uno de sus alumnos de sus clases de Filosofía en un instituto de Huesca, un día, en plena explicación sobre los sofistas le espetó con un marcado acento rural:

“-Eso da filosofía non vale más que pa matate a cabeza”

Y en justicia, mi amigo Carlos, no pudo quitarle la razón a su alumno.

Por esto “sin matarnos mucho la cabeza” se podría afirmar que la pintura no es un modo de ser de la naturaleza, ni de las paredes, ni de los lienzos;  la pintura es un modo de ser del hombre que algunos ejercitan. Que misteriosamente se ejercita desde tiempos muy remotos y sin que sirva realmente para nada. Y que ha venido ejercitándose desde los tiempos de Altamira hasta ahora ininterrumpidamente. Aún a pesar de que en los últimos cincuenta años no se haya dejado de poner en duda su pertinencia.

De esta cosa tan impertinente y de tan difícil definición que es la pintura doy clases los jueves desde hace algún lustro en un aula que a tal efecto tiene la obra social de ibercaja.

 Y un jueves vino a mi clase un tipo tímido, con gafas y que situó su caballete en uno de los puntos más lóbregos del local. Resultó llamarse Paco Lafarga. En cuanto le vi entrar supe que era un pintor. Del mismo modo que los aficionados a los toros saben que un torero es un torero con sólo verle caminar en el paseíllo. Ahora bien, como San Agustín, no puedo explicar por qué lo supe.

Pintó, con notable pericia, un retrato de su padre con los ojos cerrados y con el torso desnudo. No me sorprendió que lo hiciese bien. No puedo explicarlo, pero así fue.

Tras unos meses se fue y se montó su propio estudio y una pequeña academia. Al poco de instalarse le visité y descubrí su faceta de dibujante prodigioso. En su minúsculo estudio encontré unos estupendos y enormes dibujos.

Desde entonces he seguido con vivísimo interés todo lo que ha hecho. Básicamente se ha limitado a pintar su entorno más cercano. Ha pintado a su mujer, a su padre, a su cuñada, a su piscina azul.  Es lo mismo que hizo Morandi  con sus botellas o el de Altamira con sus bisontes. Se trata de que la pintura se manifieste a través de lo cercano. Sólo siendo absolutamente local se puede aspirar a ser verdaderamente universal. 

Paco Lafarga pinta muy bien. Que esta frase sea escrita por otro pintor debería ser suficientemente explícita, pero ahora, en estos tiempos en los que se ha de explicar a los demás lo que tienen delante de las narices, parece no ser suficiente. Paco Lafarga además de pintar muy bien debería ser un auténtico artista visual  que ha elegido la pintura como medio de expresión, pudiendo haber elegido otros medios más modernos como el video o la fotografía. Creo que también es su caso.

Ahora la pintura es también una distracción, una terapia, pero para los verdaderos artistas es, antes que nada, un medio para penetrar siempre más allá de lo conocido. Esta penetración da igual que sea sobre el mundo, sobre los hombres o sobre uno mismo. El pintor, el verdadero, inicia y prosigue su viaje sin otras leyes que las que él mismo idea sobre la marcha. Navega desnudo y aterido en un mar embravecido de grasa y aguarrás. Nadie puede comprenderlo, ni siquiera él mismo, pero esto no quiere decir que un cuadro de un verdadero pintor, como es el caso, no esté lleno de significados.

El estudio de Paco Lafarga tiene algo de camarote de submarino o de celda de castigo. Es de techos muy bajos, tan bajos que Paco anota en ellos numerosas frases que dan prueba del fatigoso combate que mantiene consigo mismo para que la obra salga del mismo modo que  el hilo segregado de los gusanos de seda: lenta e ininterrumpidamente. Frases que leo de soslayo, pudorosamente, cuando me invita a ver su obra. Frases que me impresionan y que olvido en cuanto salgo de su estudio. Esas frases son suyas y de ése lugar, sólo en ese sacro lugar deben de ser pronunciadas. Frases que también hablan de mí, y de todos los pintores verdaderos que nos han precedido .

 Sólo otro pintor sabe lo terrible, lo doloroso, lo placentero e intenso que es el hecho de ejercer el oficio del único modo posible. En la más confortable e intensa de las soledades, esperando que se den las condiciones de la hora de la verdad, cuando la pintura es por sí misma, cuando la mano va antes que la cabeza, cuando todo es fácil. Pero esto ocurre sólo cuando ella quiere. Por esto Paco espera garabateando las paredes de su estudio-sarcófago acolchado por sus pensamientos.

No sé si sabe Paco lo bien que le comprendo….

 

Pepe Cerdá

 

 

11/03/2013 22:12. pepe-cerda #. sin tema Hay 5 comentarios.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

De la dignidad.

Hemos entrado a la vez en un café de Bedous. Son una pareja de mediana edad. Seguro que españoles, casi seguro que de Zaragoza o de Pamplona. Les delata su ropa,su calzado y su actitud. Van vestidos con lo que venden en la planta de “sport” del Corte Inglés. La ropa está tratada con esa pulcritud provinciana tan difícil de imitar. Está demasiado limpia para ser ropa de montaña. Se nota que en verano la meten recién lavada en bolsas de plástico a la espera del próximo invierno. Ellos creen que no se les nota, que parecen de la clase que pretenden emular, pero no lo consiguen. Creen que Emidio Tucci es el colmo de la discreta elegancia masculina. Casi seguro que son funcionarios, o, quizás, empleados de banca aún sin intervenir. No parecen temer el perder su puesto de trabajo inminentemente. Sus ingresos se han reducido un poco, pero habían sido previsores y no se metieron en grandes deudas. Ponen un determinado gesto en su cara al entrar al bar que se puede traducir por: “somos muy dignos, tenemos una posición que nos permite pasar éste fin de semana en nuestro apartamento de Villanua y luego hacer una escapadita Francia, a comprar queso”. Pero no se sienten seguros del todo en elextranjero. Aunque sea un extranjero que apenas dista treinta quilómetros de la frontera.



Se les ha notado su inseguridad por el modo en el que han mirado a los “tardohippyes que poblaban el café “, ella se apretado un poco más el brazo de su marido, él, haciéndose cargo de la situación, ha pronunciado por debajo de su bigote
recortado con exactitud esta frase: “Garçon, sil vous plait,deux cafés au lait”. Sin caer en la cuenta que la camarera no es un “garçon” y que hace más de cuatro lustros que en Francia no se emplea la palabra “garçón” para llamar a un camarero. Pero así lo estudió en los Escolapios hace siete lustros. Aún conserva en su pulcra biblioteca el método Perrier para estudiar Francés. Camarero: garçon.



Se han sentado a mi lado y se han puesto a hablar entre ellos en la seguridad de que nadie en el café podía comprenderles. Se han quejado del precio del café y han empezado a comparar el café con uno español. Que si estaba más sucio, que si los hippies fumaban aún estando prohibido, que si la carretera está peor en Francia, etc.



Se han ido enseguida. Se han montado en un pulcrísimo todo terreno que no había rodado jamás por un camino y han vuelto a la seguridad de su apartamento.



Me han llamado la atención porque es una de las pocas parejas que he visto últimamente a los que la crisis aún no les ha golpeado en sus gestos y en su actitud. La mayoría ya no pisa tan fuerte, ya no está tan segura de su posición. Ni siquiera los ricos. Puedo notar en las miradas que ya no es como antes, y que ya nunca será. Esta pareja aún no sabe que se está planeando acabar con sus ahorros por medio de impuestos, multas, tasas o sanciones, o por el padre de todos los robos: la devaluación. Se imprimirán tantos billetes que los suyos, los guardados, valdrán la mitad, con suerte.



Pero aún no ha ocurrido y lo que les preocupa es que se fume o las carreteras francesas, benditos sean.

05/03/2013 19:22. pepe-cerda #. sin tema Hay 7 comentarios.

Cuando la realidad exagera.

Una particularidad de las guerras y de las crisis es que la realidad exagera. Al contrario que en tiempos de aburrida bonanza y felicidad en los que hay que exagerar la realidad para hacerla interesante, en los tiempos de verdadera zozobra hay que mitigarla para hacerla digerible. No hay más que echar un vistazo al modo aséptico con el que la prensa ha tratado las inmolaciones de los desahuciados,¡quemándose a lo Bonzo!, para probar que lo que digo es cierto. Nuestra sociedad del analgésico no está preparada para soportar el verdadero drama. Lo toleramos y aplaudimos en la pantalla de cine, en un libro, a miles de kilómetros, pero no en la puerta de al lado.



Ahora la totalidad de los que esto lean tienen el drama encima, o tan cerca que pueden sentir su fétido y caliente aliento en su nuca. Cuando la realidad exagera los gobernantes y los privilegiados se esfuerzan en ocultarla con literatura, con palabrería en definitiva. Por esto es ahora cuando los verdaderos escritores han de dar fe de tanto sufrimiento intentando ser fieles a su asco y a su miedo.



Dicho está.

02/03/2013 10:48. pepe-cerda #. sin tema Hay 3 comentarios.

Vuelta a las andadas.

Fernando Sanmartín, hombre de finura inaudita en estas tierras de Aragón y buen amigo, y mejor escritor, me recrimina el que no escriba aquí. Y por hacerle caso aquí me veo tecleando sin ton ni son las teclas de mi ajado teclado. Algunas teclas son más blancas que otras. Alguna ha perdido casi la letra impresa sobre ella de tanto uso. Las más usadas: la A, la E y la D; las menos: la X, la W y la Ñ. Pienso que las teclas del teclado son cómo los órganos de nuestro cuerpo. La W sería como el bazo, que nadie sabe para qué sirve y la A y la E como el corazón y el pulmón: imprescindibles.

 

Pienso en la idea que de mí tiene Fernando, y en la idea que de mí tengo yo, y en la idea que de mí tiene mi madre, y mis enemigos, y en la idea que de mi tienen las personas a las que he defraudado y a las que he defraudar en el futuro. Pienso que la idea de uno es una cosa cambiante y que sin embargo raramente se suele revisar a lo largo de la vida. Fulano: un tipo simpático y un poco tonto; Mengano: muy inteligente pero vago; éstas serían las etiquetas que en nuestro cerebro ponemos en las casillas de los seres “conocidos” y que nunca más revisamos; dando por supuestas dos estupideces: que no nos equivocamos al calificar y que la persona descrita no ha sido cambiada por la vida y sus avatares. Sin embargo, lo poco que puedo afirmar sin temor a equivocarme es que: todo cambia, se pudre y muere; que nada permanece, que los éxitos son instantáneos y las desgracias crónicas. Que, por lo tanto, nada es lo que fue, ni lo que será

 

De mí se suponen dos cosas: que soy un pintor y que gusto de escribir. La primera, la de que soy un pintor parece poco discutible (otra cosa será que sea bueno o malo, pero lo llevo siendo toda la vida), ahora, la de que gusto de escribir, ya no estoy tan seguro, aunque también hace mucho que lo hago. Me explico. Soy pintor porque lo pone en mi licencia fiscal y porque declaro ingresos por ello, pero lo de escritor no lo pone en ningún sitio y lo de que “me gusta” tampoco está tan claro. Yo lo que no puedo remediar es lo de cavilar, pero supongo que esto le pasa a todos mis semejantes, ni de ir más allá de lo sabido o lo correcto.

 

Todas las personas que me han ido leyendo aquí desde hace ya pronto diez años tendrán una idea de mi que no coincidirá con la mía, pero tengan por seguro que todos estamos equivocados.

 

Según mi antigua costumbre paso a “pegar” esto en mi blog sin releer ni corregir. Sean indulgentes, o no, según les plazca.

27/02/2013 10:09. pepe-cerda #. sin tema Hay 2 comentarios.

De todo hace ya mucho tiempo

Hace mucho tiempo que no escribo aquí.

No lo hago porque casi nunca estoy en casa. En la casa en la que tengo el ordenador de mesa y un teclado confortable para escribir. En la nave dónde ahora pinto tengo un portátil pequeño con un teclado muy incomodo y me da pereza. También le echo la culpa de mi pereza a la tableta “iPad” desde donde ahora veo el mundo. Desde la “iPad”, o desde el teléfono “iPhone” como mucho se puede escribir un “Tweet” de 140 caracteres con mis gruesos dos dedos.

No lo hago, también, porque me da una intrínseca pereza hacerlo. Porque no le encuentro ya el sentido.Si se lo vuelvo a encontrar, o si se me ocurre algo importante, o gracioso, que decirles volveré a escribir aquí.

Por esto mantengo abierto el blog.

22/01/2013 13:33. pepe-cerda #. sin tema Hay 1 comentario.

El 28, 29 y 30 en Tobed.

Los días 28, 29 y 30 de este mes, o lo que es lo mismo, el viernes sábado y domingo que vienen, estaré en Tobed en un encuentro de cuadernistas junto al gran Enrique Flores. El asunto lo organiza el Ayuntamiento de Tobed. Para más información "punchen" aquí.

Aún quedan plazas. Seguro que lo pasamos bien y aprendemos.

25/09/2012 08:29. pepe-cerda #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Así lo veo yo

Les "pego" este articulo de un tal Moreno Bentué. Es de lo mejor y más claro que he leído sobre la maldita crisis.

 

Se ha llegado al final de un modelo. El actual sistema o modelo de sociedad, el llamado Estado de Bienestar, está llegando a su fin tal y como lo conocemos. La presunción de este sistema de "protección social" es la de asumir la responsabilidad del bienestar social y económico de los ciudadanos mediante un conjunto de prestaciones en beneficio de los trabajadores y de sus familiares que tienen por objeto elevar su nivel de vida económico, social, cultural e integral.

Pues bien, esta pretensión se ha demostrado totalmente inviable.

¿Por qué? Sencillamente por la dimensión del desequilibrio entre ingresos y gastos públicos. Desequilibrio que, por cierto, arrastramos desde hace décadas, pero que desde el 2007-2008 se ha manifestado como inasumible.

Desde 2007 estamos claramente en déficit, que es el faltante en que incurre el Estado al intervenir mediante gasto público en la actividad económica. Es decir, es el resultado negativo de la diferencia entre gastos e ingresos. El déficit de 2008 a 2011 es de unos 352.000 millones de euros. Sólo en 2011 el desequilibrio fue de 91.350 millones euros, lo que supone un déficit del 8,5%. En 2011 los gastos superaron a los ingresos en un 24,20% (¡en 2009 fue un 32%!).

Claro está, este déficit se ha intentado cubrir con deuda. Los gastos se tienen que pagar y no se ingresa lo suficiente. En 2011 la deuda era de 734.961 millones de euros, es decir, un 68,50% del PIB. Esta semana se han conocido datos del 2012: la deuda es de 804.388 millones de euros, es decir, ¡el 75,9% del PIB!

Estos datos vienen a significar que el actual Sistema del Bienestar se ha basado exclusivamente en el crédito y la deuda y no en la riqueza creada por el país. Por pura lógica es insostenible, se ha llegado a un límite físico. Por cierto, que este crédito lo han ofrecido los malvados mercados, de lo contrario ya habríamos quebrado hace bastante tiempo...

Dicho esto, ¿es la gran deuda española el punto más preocupante? No. El principal problema de la economía española es que está en permanente déficit, es decir, no puede ingresar más que lo que gasta. Esto, simple y llanamente, significa que no somos solventes. No podremos devolver las deudas que contraemos. Es decir, estamos técnicamente quebrados. Ahora mismo no podríamos hacer frente a los pagos de nuestros pasivos con nuestros activos. Esto es algo que parecen no entender premios Nobel como Krugman y Stiglitz, que continúan queriendo resolver un problema de deuda con más gasto, más deuda y más monetizaciones. No tiene ninguna lógica salvo para keynesianos y demás escuelas de pensamiento que son incapaces de comprender el ciclo económico.

La deuda es una consecuencia del déficit, y es el déficit lo que puede causar el impago de la deuda. Hay países que pueden estar mucho más endeudados que España, pero sin embargo su capacidad de pago es mucho mayor porque siguen creando riqueza, por lo que el riesgo de invertir en ese país es menor. Pongamos un ejemplo. ¿Qué es más preocupante, que Emilio Botín tenga una deuda de 1 millón de euros o que yo tenga una deuda de 50.000 euritos? Pues eso, está claro. No es tanto la deuda, sino la capacidad de pago de la misma. En el caso de España la capacidad de pago actual es nula.

Es evidente que en algún momento los ingresos deberán ser superiores a los gastos. En caso contrario nos dirigimos rápidamente al colapso.

Hay dos vías para eliminar el déficit: la vía del ajuste por ingresos o la vía del ajuste por el gasto. No cabe ninguna duda de que el gobierno de Rajoy ha intentado centrarse en aumentar los ingresos mediante la subida masiva y espectacular de todos los impuestos. Ha sido un auténtico y doloroso fracaso. No solamente no ha recaudado lo que se proponía, sino que además la recaudación no ha hecho más que caer (más de un 10% este año el IVA). Es comprensible: los impuestos se comen la renta de los ciudadanos y los beneficios de las empresas, a la vez que impide el desapalancamiento. La consecuencia es que parte de la producción se destruye (cierran empresas) y otra parte de la producción se sumerge y pasa a ser mercado negro, por lo que cada vez se recauda menos.

Al gobierno se le llena la boca hablando de recortes, pero lo único que ha hecho ha sido subir impuestos. No ha recortado en absoluto el gasto, sólo ha recortado el poder adquisitivo del sector privado y, de esta forma, la posibilidad de salir de la crisis. Austeridad no significa subir impuestos, sino bajar el gasto. Además, ¿cómo se va a reducir el déficit subiendo el IVA si éste representa el 5,5% del PIB español? Seamos serios...

Ya no debe quedar duda de que hay que incidir en los gastos, disminuyéndolos.

Pues bien, ¿qué es lo que hace que el Estado esté quebrado? Respuesta: lo que llamamos gasto social, la llamada "protección social". El gasto social en los Presupuestos Generales del Estado para 2012 es del 56% del presupuesto total. Dentro de esta partida, las pensiones significan el 66% del gasto social y el 37% del presupuesto total. Las prestaciones por desempleo, otras prestaciones y fomento del empleo significan el 27% del gasto social y el 15% del presupuesto total. Por tanto, las pensiones más las prestaciones y servicios al desempleo suman el 46% del gasto estatal para 2012.

Lo que hace que el Estado esté quebrado no son los coches oficiales (0,3% del gasto), la justicia (0,5%), el ejército y la defensa (2%), la educación (0,7%) ni la sanidad (1,2%). Todo esto hay que reformarlo y recortarlo, claro está, pero es evidente que no es lo que provoca estar en una posición deficitaria sistemática.

La causa son las siguientes partidas, que juntas suman el 55% del gasto: las pensiones, desempleo, fomento del empleo, otras prestaciones económicas, servicios sociales y promoción social, acceso a la vivienda y gestión y administración de la seguridad social. Es decir, el Estado del Bienestar en sí mismo es lo que nos lleva al abismo y a la quiebra más absoluta. El sistema actual está listo para sentencia. No se genera riqueza para pagar estos servicios.

Y aquí no hay ni trampa ni cartón, se pongan los estatistas como se pongan. Rajoy mintió cuando dijo que subir el IVA era la única medida que se podía tomar. Se debe disminuir el gasto y está claro cuáles son las partidas a recortar. Y los gobernantes lo empiezan a tener claro. Hace poco De Guindos insinuó que si la economía española no crecía en el corto plazo, sería imposible mantener las prestaciones de pensiones y desempleo. ¡Touché!

Repetimos: forzosamente tiene que haber recortes para ajustar por la vía del gasto en las partidas que hemos comentado. La alternativa es quebrar, impagar las deudas a los acreedores, ser expulsados del euro, tener una divisa hiperdevaluada, no poder financiarse en los mercados en varias décadas y, evidentemente, no poder tener "protección social" de ningún tipo. Dicho de otra manera: o es el fin del Estado de Bienestar o es el fin de España.

J. MORILLO BENTUE.S

25/09/2012 07:13. pepe-cerda #. sin tema Hay 6 comentarios.

Otro año más.

Hoy, siete de septiembre, desde hace cincuenta y un años, es mi cumpleaños. Desde hace siete años he escrito aquí cada siete de septiembre lo que ha convertido este nimio hecho en una tradición onomástica, y las tradiciones han de cumplirse.

Heme aquí tecleando sin gafas para la presbicia una vez más.

Tener cincuenta y un años en mi caso es la constatación de un fracaso. Ya no va a poder ser. Ya no voy a poder cumplir mi sueño. Que era este: ser prejubilado de banca. Tengo unos cuantos amigos y conocidos que les largaron a la rua a los cincuenta con una grasa indemnización y su sueldazo; y, aún con estas, no terminan de encontrarse a sí mismos, no saben qué hacer con su tiempo, ni con sí mismos. ¡Qué injusticia!. Yo que me tengo encontraó, y que sé, exactamente, qué hacer conmigo y con mi tiempo he de seguir en la brecha de la búsqueda cotidiana de nutrientes.

Cincuenta y un años es una edad que ya comienza a ser severa. Pero sobre esto no tengo ninguna influencia.

Adios.

07/09/2012 08:43. pepe-cerda #. sin tema Hay 10 comentarios.

Erre que erre.



Continuar
pintando cuando los ojos, aparte de aquejados por la presbicia, ven el mundo a
través del escepticismo, del descreimiento y del cansancio, es un acto titánico. Continuar pintando en
medio de la crisis moral y económica que nos aqueja, cuando el éxito es
sencillamente imposible, es un acto insensato .
Tener la fe en el futuro que ha sustentado hasta hace unos años a la
modernidad y a nuestro sosiego es una estupidez.



Sólo se
puede continuar cuando se cree firmemente, y desde la consciencia, que el
milagro es lo único probable. Por esto las obras de los viejos pintores, como
Rembrandt, como Goya, como Monet, son las mejores. Son cuadros pintados por
nada y para nada. Son cuadros pintados por seres humanos cegados por las
cataratas y la presbicia. Son cuadros pintados por manos reumáticas y espaldas
baldadas. Y sin embargo son obras magníficas tan sólo sustentadas por la verdad
del último aliento, de la última voluntad.



Son malos tiempos. El único consuelo es que los que vienen van a ser peores. Y sin
embargo no va a haber nada, salvo la parálisis o la ruina absoluta, que me
impida seguir intentando que el milagro suceda. Que el buen cuadro se me
aparezca mientras trabajo.



Buenos días.

07/08/2012 13:28. pepe-cerda #. sin tema Hay 4 comentarios.




pepe-cerda

PINTOR; !PINTA Y CALLA!

Temas

Archivos

Google Scholar

Enlaces


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris