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pepe-cerda

Hace frio.

Comienza de nuevo el invierno. Luego hará otra vez calor y otro año habrá pasado como un suspiro. Otro año más.

Ahora que ya no recuerdo lo que quise ser. Ahora que tampoco recuerdo lo que pude ser. Ahora que la tensión arterial, el colesterol y las arritmias me recuerdan que el cuerpo que me sostiene sólo lo hará por un tiempo. Ahora que lo que sea habrá de hacerse cuanto antes.  No sé qué demonios hacer.

Una pereza intrínseca, metafísica, me paraliza. He asumido compromisos profesionales con la esperanza de cumplirlos con ganas. Pero o sé si seré capaz. Lo de las ganas, que es lo más difícil, claro está. Cumplirlos casi seguro que lo haré. Al fin y al cabo hace ya mucho tiempo que soy un profesional.

Expondré en Junio en Basilea, coincidiendo con la feria de arte, en Octubre en Utrecht. Y otro año más habrá pasado. Y otro año más habré pasado sólo en el taller la mayor parte del mismo.

La vida trascurre mientras te preparas para el porvenir. Pero cuando el porvenir es ya; ya no hay tiempo para insensateces. La insensatez es el único modo de ejercer la vida.

Pero esto no lo enseñan en los colegios.

5 comentarios

josé -

ah... josé desde el callejón del perro.

josé -

Cuando ya nada te pueda proteger de la tormenta, Cuando tengas a flor de piel lo más profundo Cuando ya nada mortal te tenga en cuenta, Bienvenido compañero, Acabas de llegar al otro mundo.

Jorge Sabino -

Pues menos mal que tú también vagueas, porque un servidor lo lleva haciendo desde hace treinta años. Me refiero al oficio de pintar. Por cierto, que te debo una comida, con o sin Miguel Angel, desde septiembre del 2006. Ya es hora de volver a vernos y disfrutar de ella, ¿vale? Y ahora me voy con los chicos de la Escuela Superior de Diseño a ver tu exposición de La Lonja. Un fuerte, fuerte abrazo de un historiador del arte arrepentido.

carmen -

En cuanto a la última reflexión....Totalmente de acuerdo.
Saludos.

Aitana -

Me parece que se te hace necesaria una buena ración de insensatez madura. Leáse estar un rato en buena compañia y reirse de lo de lo divino y de lo humano.
El frio ha llegado pero da igual porque en mi interior siempre es verano.
Saludos
Aitana