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De la sixtina del siglo veintiuno y de aquél que pintaba con mierda y oro.

De la sixtina del siglo veintiuno y de aquél que pintaba con mierda y oro.

Ando anonadado por la unánime opinión en la prensa de que Barceló acaba de concluir”La Capilla Sixtina del siglo veintiuno”. Hace unos días junto con el ministro Moratinos (que es el que la ha pagado) se presentó la magna obra. Como prueba de su valía dijeron que se habían empleado treinta y cinco mil kilos de pintura. El pintor de Mallorca al referirse a su antecesor; es decir al pintor que pagado con pasta española (al igual que él) decoró la sede de la Sociedad de Naciones, que era como se llamaba la O.N.U entonces, allá por los años treinta: José María Sert, se permitió la gracia de decir que aquél, que Sert,  pintaba con “mierda y oro”. Simpático con el antiguo colega, ¿no?. Lo que no especificó es cuantos kilos de oro y de mierda empleó su antecesor para realizar su mural.

El pintor de Mallorca de ahora ha decorado la sala de la “Alianza de las civilizaciones” nombre puesto por el Presidente de su gobierno, que casualmente ha mandado pagar con los euros del erario público las estalactitas que van a colgar del techo a partir de ahora para que aniden los ácaros del futuro que también tienen derecho a la vida.

El pintor se comprometió a terminar sus churretes antes de final de 2007. Como no ha sido así, el presidente de su gobierno y el ministro de exteriores, han tenido que pagar otra sede para que se reúnan los que se tuviesen que reunir, tal y como se especificaba en el contrato con la O.N.U. Los genios son así. Ya saben lo de Miguel Ángel el Papa y el retraso en la antigua Sixtina. Pues en esta nueva lo mismo.

Casi un año más tarde se ha terminado el asunto. El pintor de Mallorca de ahora, no el otro, el catalán, el de la mierda y el oro, dice que ha empleado para los churretes unas mangueras que se emplearon para proyectar hormigón en el túnel del Mont Blanc. No sé si esto le importa a alguien. Pero creo que lo dice para que se establezca una comparanza entre el costo del túnel y el de su mural, para que así parezca más baratito.

El ministro de cultura dice que el arte no tiene precio y se niega a desvelar el costo de los churretes. El pintor de Mallorca pidió el voto públicamente para su presidente en las últimas elecciones.

Los titulares de prensa son unánimes. “Por fin se ha concluido la Capilla Sixtina del siglo veintiuno”. Nada que ver con el mural anterior, el de los años treinta, el de Sert, el que estaba pintao con mierda y oro. Aquél apestaba a proto franquismo facha. Este es mucho más fardón y socialdemocrata

Amen.

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6 comentarios

Javier -

Pues parece que la cúpula se le desconcha. Se puede ver en

http://www.libertaddigital.com/sociedad/una-imagen-demuestra-que-la-cupula-de-barcelo-se-esta-derrumbando-1276345411/

Pa qué tanto... -

Ya saben, esos colgajos de colores del parchís que Miquel Barceló, uno de los pintores más cotizados del tiempo este de ahora, ha prendido de una cúpula del palacio de las Naciones en Ginebra. Supongo también que saben que han costado 3500 millones de pesetas. Yo, en primer lugar, me pregunto en qué se ha gastado tal cantidad. Me respondo que, desde luego, en emolumentos del pintor mallorquín.
Porque en pintura, con esa cantidad, se compra la fábrica entera y su producción de varios años. Ni siquiera si el macizo de las estalactitas fuera de oro, valdría tanto.

Naturalmente, ha surgido la polémica sobre si es moral, gastar ese dinero, que además sale de los fondos para el desarrollo internacional, en esa fruslería artística. Pues bien, el propio Barceló y todos los más enterados, dicen que sí. Yo digo que no. El arte moderno es ya más ocurrencia que otra cosa, y el creador confunde el capricho de su mente con la necesidad expresiva del no va más. Ese techo colgandero de colorines hacia abajo no vale ná. Y créase lo que quiera quien así lo quisiere. Yo prefiero pensar en todos los pozos que se habrían abierto en cualquier parte del tercer mundo. O los microcréditos que se habrían podido conceder a las mujeres de ese mismo tercer mundo. Y pienso que quien piensa que ese dinero está bien desviado porque, al fin, el mantenimiento de la sede de Naciones Unidas es parte del gasto de solidaridad hacia el mundo pobre, quien piensa eso, digo, ha pervertido su sentido moral. Y no me remuevo, como decía Vicente Medina en Cansera, su inolvidable poema.

Ese gasto es despilfarro puro y duro. Y el arte, moderno o no, no gana nada. Sólo gana el ego de Barceló.

Vale.

Alfonso Basallo -

¿A usted le han pedido permiso para emplear su dinero en la decoración de la sede de la ONU en Ginebra? ¿No se ha puesto en contacto con usted el ministro Moratinos para explicarle que la “capilla sixtina” del siglo XXI, una ocurrencia de Miquel Barceló, estaba siendo costeada por España, es decir por usted?
¿Tampoco le han comunicado que la obrita (30.000 kilos de pintura para decorar con estalactitas una bóveda de 1.500 metros) se ha retrasado medio año, en el que Barceló ha aprovechado para hacer turismo por Ginebra o asistir a concursos de belleza de vacas? ¡Estos artistas!
¿No me diga que no le han informado del coste, sufragado en un 40% por el Estado? ¿Ni siquiera ha tenido Moratinos o Zapatero la vergüenza torera de explicarle cuántos de sus reales se han convertido en estalactitas?
¿Cómo? ¿que “el arte no tiene precio”? ¿Eso es lo que ha alegado Moratinos?
Lo más grande no es que el señorito que lo ha perpetrado (ese genio de la cotización llamado Miquel Barcelo) se haya quedado con seis kilos (y su avispado galerista con otro más); o que se haya eternizado en el proyecto, al sumirse en dudas metafísicas sobre las estalactitas, que resolvía aireándose por Ginebra, visitando la tumba de Borges o montando en bici.
Lo más grande es que el Gobierno no metiera prisa al diligente artista. Lo cuenta este mismo: “Tengo que agradecerles la paciencia, porque pasamos allí tres estaciones, de septiembre a junio. Siempre me animaron. Zapatero y Moratinos visitaron la sala y, aunque no avanzaba, nunca se quejaron”
Y el taxímetro seguía subiendo.
El proyecto se inició en la abril de 2007 y estaba previsto que concluyera en la primavera de 2008. Estamos en noviembre y el artista lo ha terminado por los pelos.
Claro que año y medio da para mucho. Por ejemplo para ir a conocer el acelerador de partículas, visitar al Museo de Antropología o dar paseos en bicicleta por el lago de Ginebra. Para eso sirve los millones de euros que nos ha costado a los españoles la capilla sixtina. Pero ha valido la pena si el Speedy González de Felanitx ha cultivado su sofisticado gusto.
Apoquinar esos millones ha merecido nuestro sudor si el artista ha podido asistir a varios concursos de belleza de vacas… Si, lo que han leído, concurso de vacas. Con una miss está bastante claro pero ¿cuál es el canon en la pasarela bovina? Barceló nos lo explica: “Las miran por el culo. La clave es el triángulo que forman las ubres y los muslos”
Estamos en la madre de todas las crisis, cierran empresas, siegan a media población activa a golpe de ERE, no llegamos a fin de semana y el Ministerio de Exteriores se gasta un pico (rascado de nuestros magros bolsillos) para que un niño bonito contemple ubres.
Claro que el arte no tiene precio.
Y Moratinos, encantado. Ha dicho que la cúpula de la ONU en Ginebra es “una nueva manera de hacer diplomacia y política exterior”. Eso será para él, porque para España y los contribuyentes, es una nueva manera de hacer el primo.
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Mariano Ibeas -

Sí, ya se sabe lo que nos ha costado la MAGNA OBRA van ase al menos DIECIOCHO millones de Euros) y con e4l desfaseposible, ¡y admisible!, puede llegar con un desfase del 10% o sea unos 20 millones de €... manda huevos, que diría el otro...
Por cierto que José Mª Sert es el mismo que pintó en San Sebastian unos frescos enormes en tonos amarillos y ocres, si mal no recuerdo, en el Palacio de San Telmo, hoy museo?
Un saludo
Mariano Ibeas

subumbra -

Me siento confundido. Por un lado pienso que Barceló es el campeón de los bordes y al mismo tiempo el príncipe de los pintores españoles del último cuarto del siglo XX. En mi modestísima colección particular hay dos aguadas firmadas por él hace más de veinte años: un impresionante gato de tres pies y una especie de motocicleta increíblemente esencial.Desde luego, cuando descubrió el camino de la subvención progre, todo se fue al diablo. Los espantosos adefesios de la Catedral de Mallorca y el indescriptible chafarrinón de Ginebra son pura inmoralidad para alguien que pintó aquellos profundos charcos, aquellos solitarios pescadores... y aquellas sombras sobre la arena del Chad. El arte nunca fue barato, cofrades. Y menos si paga ZP.

José Luis -

Hola Pepe: Parece ser que no se ha pagado con pasta de todos los españolitos, como dices, sino con pasta de unos fondos destinados a combatir la pobreza en el mundo. Los chanchullitos de estos que nos gobiernan...
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