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pepe-cerda

Cavilo que...

Cavilo que, si el mundo financiero se está derrumbando por falta de liquidez o de panoja, habrá que mirar a quien la tenga (la panoja), porque alguien la tendrá que tener, e intentar descubrir cuales son sus intenciones. Intentar descubrir el porqué no la inyecta en el sistema.

 

Cavilo que, los que no tienen problemas de liquidez son los países productores de petróleo, los paraísos fiscales como Suiza y el sudeste asiático, exceptuando a Japón.

 

Cavilo que, las razones para no inyectar su pasta en el sistema financiero seran muchas, pero básicamente no la inyectan porque no se fían. Por miedo a perderla toda. Porque creen que el agujero del sistema financiero es mucho más grande que su pasta. Porque creen que del mismo modo que los agujeros negros absorben toda la materia a su alrededor su pasta será deglutida.

 

Cavilo que, cuándo el resto de los países del mundo civilizado se hundan ellos podrán hacer muy poca cosa con su pasta. Viene a ser como cuando los supervivientes de un holocausto nuclear salen de su refugio.

 

Cavilo que, por lo expuesto en el párrafo anterior, no dejarán, los que tienen la pasta, que esto se hunda del todo. Porque sí se hunde del todo nada podrán comprar con su pasta. Pero de momento parecen no tener prisa.

Cavilo que, si no tienen prisa será porque no les es tan desagtadable como para nosotros la que está cayendo.  

 

Cavilo que, los treinta mil millones, que serán cincuenta mil, que serán cien mil, que ayer prometió Zapatero son exclusivamente para que la banca española pueda seguir aparentando que está saneada. Pero no podrá hacerlo durante mucho tiempo.

 

Cavilo que, estamos viviendo días históricos. Los días históricos han sido casi siempre dramáticos. Tan dramáticos como el crak del veintinueve, que contagió a Alemania con su superinflación. Que hizo subir al Partido Nazi al poder, que para combatir la inflación impuso la autarquía y como le faltaba “espacio vital” para que los arios pudiesen autoabastecerse comenzó la invasión de pueblos vecinos. Dando así origen a la segunda guerra mundial que, por fin,  arregló la crisis del veintinueve. Quince años se tardó y sesenta millones de muertos fue el coste del arreglo.

 

Por esto no me gusta cuando oigo decir en los medios de comunicación que estamos viviendo días históricos.

 

 

 

 

2 comentarios

Anónimo -

Da miedo lo que dices. Y malo es que cuando se instala el miedo empieza a salir lo peor del ser humano. Es como si cambiara el rasero para medir y lo que antes era injustificable, ahora no lo es tanto.

Julio Tejedor -

Pues pienso, mi admirado pintor, que lo son. Quizá para desgracia nuestra, pero son días históricos. El "lebensraum" de hoy es negro, no hay mucho y viaja en barriles...