Miguel Ángel Buonarroti pintó esta escena en la Capilla Sixtina. Representa el pecado original. Eva, sentada en una piedra acaba de volverse al ser tentada por la serpiente enroscada en el árbol. Adán, de pie, se agarra a una rama del árbol con ambas manos, como si algo le turbase y temiese perder el equilibrio. ¿Cuál es la causa de esta turbación?. Quizás la respuesta esté en un instante antes de esta imagen, antes de que Eva volviese bruscamente la cara, tan bruscamente como para dejar su cuerpo en dirección a las piernas de Adan. Si giramos mentalmente la cabeza de Eva constataremos la parte de la anatomía de Adán que le queda a la altura de la boca.
¿Estamos ante la primera felación de la historia?, ¿ante la mamada primigenia?.